Por supuesto, a quienes nos la proporcionaron y a quienes la manejaron.

Pero la máquina cambió esfuerzos, riesgos y rendimientos en las obras de recuperación del antiguo Hospital Naval inglés de 1711 en la Isla del Rey.

Las primeras obras mayores se realizaron en el Ala Norte del edificio sufragadas por nuestro Govern con una ágil «subvención nominativa» gestionada por su Dirección General de Arquitectura. Nos felicitaron por recuperar el triple de la obra proyectada (Bóveda 16). Pero esta eficiencia vino del esfuerzo de voluntarios y del entonces personal del SOIB fundamental para nosotros. Pero se subía teja a teja a mano y en cadena; «quints» de marés, uno a uno; cada viga ( 11) desde la planta baja, a golpe de cuerdas esfuerzos, tacos, incluso riesgos asumidos. Pero en 2011, la empresa POTENCIA con máquinas paradas debido a la grave crisis económica nos ofreció desinteresadamente una máquina JCB telescópica con 12 metros de pluma que cambió nuestra vida.

Ya en las obras del Ala Principal sufragadas por FUNDATUR la máquina permitió situar nuevas grandes vigas (21) y todos los materiales para retejar, a «pie de obra». Lo mismo permitió con el Ala Sur recientemente retejada aunque no terminada.

La máquina que fue sustituida hace dos años por otra igual, más moderna adquirida por Conrado Asociados, terminada su misión principal ha dejado la Isla del Rey en demanda de otros trabajos. Pensábamos que podría haber ayudado en la recuperación total del Muelle, pero el proyecto anda perdido con otros en esta maraña burocrática tan nuestra que nos acompaña y desanima. Pero queda el recuerdo agradecido tanto de quienes trabajaron sin ella como de quienes han trabajado con ella entre los que me encuentro.

¡Y se llega a querer a una máquina como esta que ahorra trabajo y aumenta rendimientos!

Toni Barber Seguí

Voluntario