TW

Que dos modelos tan diferentes pero qué espectáculo más bonito, qué duelo tan vibrante, el que libraron anteayer en el Nou Camp el Barcelona y el Atlético de Madrid. Para competir con la intensidad que lo hicieron tienes que tener fe en el plan que te transmite el entrenador. Y para trasladar a tus jugadores tus dogmas tienes que tener una confianza ciega en lo que les estás proponiendo, si no los jugadores que son muy inteligentes sospechan de la autenticidad del mensaje que les intentas inculcar.
El Cholo Simeone ha creado un modelo basado en el sufrimiento. «Partido a partido», «hay que luchar cada minuto como si fuera el último» les repite insistentemente a sus jugadores. Su comportamiento reafirma lo que les va diciendo: gesticula, salta agitado, les anima, les regaña, después les adula… Él cree que combatiendo con sus armas puede vencer a cualquiera, en este caso al mejor equipo del mundo, sin duda, en las últimas décadas el Barcelona.

Luis Enrique ha continuado con variantes el modelo que se inventó el catedrático Johan Cruyff y que mejoró el maestro Pep Guardiola. La filosofía basada en el «salid y disfrutad» que les dijo Johan a sus jugadores en Wembley, son los cimientos con los que los instructores blaugrana gestionan las enseñanzas de todos los jugadores de las categorías menores. Este modelo no admite debate como han repetido sus figuras más emblemáticas, sobre todo Xavi Hernández. Este año la transición del centro del campo hacia la delantera es mucho más rápida y sin el acostumbrado retorno. Pero la posesión del balón, el posicionamiento de los jugadores, la prohibición de la lotería de los balones aéreos permanecen inquebrantables en la filosofía culé.

Los dos modelos son igual de válidos: el disfrutar y el sufrir. Pero lo que tienes que tener claro es cual vas a aplicar y si tienes los intérpretes adecuados. Cuando tomas la decisión, tienes que optimizarlo y encontrar variantes dentro del mismo sistema para franquear las trampas que intentaran colocarte tus enemigos. El atrevimiento de Luis Aragonés cambiando el sistema por creer que tenía un determinado tipo de jugadores condujo a España a unos éxitos sin precedentes.


José Luis Orfila Tudurí
Sant Climent