El tráfico aéreo entre Menorca y Palma ha registrado, durante estos últimos cinco años, una caída de 78.000 pasajeros, lo que significa una reducción del 27 por ciento.

Esta caída se ha producido con el actual régimen de obligación de servicio público que establece las condiciones de los vuelos interinsulares. Durante el 2014 se cumple el décimo aniversario de la vigencia de esta OSP, operada en la actualidad por Air Nostrum.

El presidente SantiagoTadeo y el conseller Luis Alejandre deben poner sobre la mesa del Ministerio de Fomento la necesidad de revisar, para cambiar y mejorar, los pros y los contras de este servicio público. Para llevar a cabo esta actuación, que no se puede demorar, contarán con el pleno respaldo de la sociedad menorquina.

El Govern balear también debe sumarse y apoyar un cambio que invierta la tendencia en la caída del tráfico en la ruta Menorca-Palma. Con firmeza y valentía hay que reclamar o bien una reducción del 25 por ciento en las tarifas en vigor o bien la implantación de la tarifa única universal, que no supere los 30 euros.

Diez años después, es el momento de implantar otro sistema en los vuelos interinsulares. Menorca necesita mejorar sus comunicaciones aéreas.