El pleno del Consell de Mallorca autorizó ayer el traslado, con carácter inmediato, de las 4.000 toneladas de basuras acumuladas desde que el, pasado 22 de diciembre, la Comisión Balear de Medio Ambiente ordenó la clausura del vertedero de Milà. La institución mallorquina dio rápida respuesta, en solo 24 horas, a la petición formulada por el Consell de Menorca para «una inmediata e imprescindible actuación de emergencia».

El Consell insular se había resistido a esta opción, pero ahora mismo no hay alternativas tras la advertencia de los técnicos del Consorcio de Residuos Sólidos relativa al «grave peligro para la salud humana, el riesgo de incendio y los problemas medioambientales».

Entre las cuestiones que cabe plantear destaca el incremento de coste al pasar del vertido a la incineración, de 28 a 131 euros por tonelada. El Govern se ha comprometido a pagar el transporte, pero también debemos solicitar que asuma el sobrecoste. Al mismo tiempo, la Comisión Balear de Medio Ambiente ha de autorizar al Consorcio de Menorca la creación de otro punto de almacenamiento en Milà para evitar que se prolongue este aumento derivado de la incineración.