Los dos proyectos presentados por diferentes promotores para la creación de nuevos puntos de amarre en la bahía de Fornells han sido frenados por el Govern. La actuación proyectada por Dársena de Fornells, que había previsto 310 nuevos atraques, no se llevará a cabo al haber decretado su caducidad la Comisión Balear de Medio Ambiente, trámite previo a su archivo definitivo por el consejo de administración de Ports.

Otro proyecto, denominado Port Esportiu, impulsado por un grupo de empresarios locales encabezados por Catalina Riera, tampoco cuenta con apoyos políticos, por lo que no tiene opciones de prosperar.

Con estas decisiones, el Govern del Pacte no puede eludir su responsabilidad en la ordenación y definición de las infraestructuras náutico-deportivas de Menorca. Es precisa una visión de carácter insular, que valore la situación de los actuales equipamientos portuarios, la oferta de amarres y la demanda, así como las posibilidades reales de desarrollo y su viabilidad económica. El Consell de Menorca, los ayuntamientos y las organizaciones profesionales han de ser consultadas y aportar sus propuestas para esta ordenación insular.