Editorial

El litoral, un espacio público para el disfrute de todos

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La ocupación de la playa de Cavalleria con un desembarco de sombrillas, tumbonas, mesas, sillas y grandes juguetes para el uso y disfrute de unos privilegiados constituye la ocupación irregular -e ilegal- de un espacio público como es el litoral. La Ley de Costas determina con claridad cuáles son las zonas de dominio público marítimo-terrestre y la Constitución garantiza el libre acceso a las playas y los terrenos litorales, así como su carácter abierto, para poder ser utilizado por todos los ciudadanos.

Constituye un abuso que, por sorpresa y sin autorizaciones, se reserven y acoten zonas para ponerlas a disposición de los clientes de empresas y compañías que gestionan yates de lujo.

El caso de Cavalleria ve acentuada su gravedad al tratarse de unos terrenos protegidos por la Ley de Espacios Naturales, ubicados en un área natural de especial interés. Las fiestas y eventos de interés turísticos se pueden celebrar en los tramos urbanos de la costa, pero no se autorizan en las áreas naturales, como es la playa de Cavalleria.

Pedimos la actuación de la Demarcación de Costas para evitar e impedir nuevos casos como el registrado en Cavalleria.