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Las diferencias en las ordenanzas de los ocho municipios de Menorca para regular los ruidos en la vía pública así como los distintos regímenes disciplinarios y sancionadores evidencian los distintos criterios que se aplican en esta misma materia en el territorio insular. En el transcurso de la reunión que celebró ayer la Comisión de presidentes de corporaciones locales, formada por el Consell y los alcaldes, a propuesta del primer edil de Es Castell, Lluís Camps, se acordó abordar este problema, que ha motivado varias quejas ante la Comissió de Greuges de Menorca. Entre las medidas a aplicar sobresale, por su importancia, la unificación de las ordenanzas locales reguladoras con unos criterios de ámbito insular, que sean de aplicación en los ocho municipios.

Al mismo tiempo se promoverá la formación de personal para llevar a cabo sonometrías y controles que permitan determinar la intensidad de los ruidos y localizar los focos de emisión. Otra opción consiste en que el Consell ponga un técnico de la institución a disposición de los ayuntamientos. Es importante no demorar estas actuaciones y, especialmente, gestionar la unificación de las distintas ordenanzas municipales.