Editorial

La Fundación conde de Torre Saura debe cumplir sus fines y objetivos

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El patrimonio de Cas Comte de Ciutadella, que heredó Juan Manuel Valero Fortuny a través de Fastfor SA, constituye la dotación de Fundación José María de Olives y de Ponsich, conde de Torre Saura, creada por Valero en junio de 2013. El mismo mes en el que suscribió un contrato con el grupo Zannier, que durante 99 años detenta el control de los usos y la explotación de las fincas de la antigua casa señorial.

Pero las inversiones proyectadas por esta compañía francesa en los llocs del sexto conde de Torre Saura, concretamente cuatro hoteles, un campo de golf e instalaciones hípicas, no se han llevado a cabo, tras los cambios normativos operados con las elecciones de mayo de 2015.

Con el fallecimiento de Juan Valero, en diciembre de 2016, se abrió una nueva etapa para la gestión del patrimonio de Cas Comte y la fundación José María de Olives, que en la actualidad preside Roger Zannier. Lo cierto es que, casi seis años después, no se han cumplido ni los fines ni los objetivos fundacionales, de naturaleza asistencial, benéfica y cultural. Menorca no recibe los beneficios de una entidad que permanece inactiva y de la que se desconoce su funcionamiento.