Los datos iniciales sobre la quiebra del touroperador más antiguo Thomas Cook UK son muy preocupantes, entre 20 y 30 hoteles afectados en Menorca, un volumen de negocio de 40 millones de euros, 3.000 turistas a la espera de la repatriación -más de mil salieron ayer- y casi 16.000 con vacaciones contratadas para lo que queda de temporada. Pero en este momento es imposible determinar el alcance final de la quiebra, cómo afectará a los hoteles más dependientes de este touroperador, la mayoría ubicados en las costa de Ciutadella, si se producirá un efecto dominó sobre la actividad de la empresa en otros países y actividades turísticas y la forma en que afectará a la próxima temporada.

Esta situación se añade a la lógica preocupación por las consecuencias del Brexit en el mercado internacional más importante para Menorca.

Una vez consumada la quiebra de este histórico gigante del sector, la prioridad es avaluar los daños y pensar en la forma de no perder cuota de mercado para la próxima temporada turística. En este aspecto, la iniciativa en la promoción en Reino Unido y las gestiones con otros operadores adquieren una especial relevancia.