Editorial

La gasificación, una inversión que corre peligro de no realizarse

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El vicepresidente del Govern y conseller de Transición Energética, Juan Pedro Yllanes, se vio obligado a admitir ayer, en el pleno del Parlament, el gran retraso que arrastra la gasificación de Menorca. Adjudicada en marzo de 2015 mediante un proceso de concurrencia gestionado por el Govern del PP, más de cuatro años después, este proyecto continúa paralizado y no se vislumbra aún ni cuándo ni cómo se concluirá.

Lo cierto es que Menorca sigue siendo la única isla de Balears que carece de suministro de gas natural, tanto para uso doméstico como industrial y hotelero. Pero lo desvelado ayer en sede parlamentaria por el conseller Yllanes, tras ser interpelado por el PP-Menorca, no invita a ser optimistas, porque ahora se plantean nuevas modificaciones al proyecto que fue diseñado en su día con la participación del Consell de Menorca y de los partidos de la oposición, entonces PSOE y Més per Menorca, que realizaron varias aportaciones, incorporadas al proyecto aprobado. La gasificación de Menorca, adjudicada a Gas Natural Fenosa, hoy Naturgy, corre el riesgo de quedar paralizada indefinidamente y que nunca se lleve a cabo. ¿A quién pedimos explicaciones?