Editorial

El futuro del clima se juega en Madrid y en Balears

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El mundo mira Madrid, sede de la Cumbre del Clima, la COP25, tras asumir el Gobierno español su organización en un tiempo récord, tras la renuncia de Chile. Hay mucho en juego y las delegaciones de los 200 países presentes son conscientes de que el tiempo se agota para el planeta. Es urgente tomar decisiones que paren el cambio climático. Pero hay grandes ausencias, las de aquellos gobiernos que se niegan a reconocer la gravedad del problema o incluso su propia existencia. Son los negacionistas. El presidente Sánchez se refirió a ellos sin nombrarlos, cuando dijo que «solo un puñado de fanáticos niega la evidencia».

Coincidiendo con la Cumbre del Clima, Endesa, que ayer sorprendió con una novedosa campaña para informar de sus soluciones para una sociedad libre de emisiones, ha dado a conocer sus proyectos de energía solar en las Islas, en paralelo con sus planes de descarbonización. El 1 de enero dejarán de funcionar los dos grupos más antiguos de Es Murterar. Las centrales de Son Reus y Cas Tresorer así como el cable eléctrico con la Península, garantizarán el suministro. Es un paso más, promovido por el Govern -pionero con su Ley de Cambio Climático- para impulsar las renovables. Lo importante es que se haga de una manera coordinada y con todas las garantías en defensa de unas Islas menos contaminadas.