El programa de vacaciones del Imserso, cancelado desde marzo de 2020 por la pandemia, tenía que haber empezado a comercializarse a principios de septiembre para que los jubilados pudieran viajar a partir de octubre, pero el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 aún no ha aprobado la adjudicación definitiva. «Tras la adjudicación provisional, quedan algunas semanas de trámites preceptivos de presentación de documentación de las adjudicatarias para la formalización de contratos», advierte el organismo que depende de la ministra Ione Belarra, de Podemos. El presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, Jorge Marichal, afirma que «hemos tenido la licitación, pero no es un hecho que los viajes vayan a empezar». Y añade que rechazan las condiciones impuestas por el Gobierno, «que obligan a decidir a los hoteleros españoles entre susto o muerte». La llegada de los visitantes del Imserso, que según la ministra de Turismo, Reyes Maroto debía reactivar la actividad durante esta temporada baja, se vuelve a aplazar. Los cálculos más realistas apuntan a que se retrasará a febrero ¿Quién asumirá responsabilidades por esta demora?