Para mañana está previsto el encuentro del Govern, las navieras, empresas consignatarias y la Autoridad Portuaria de Balears para abordar la regulación en la llegada de cruceros a los puertos de Balears que son titularidad del Estado. Dicho con otras palabras, para establecer unos límites al tráfico de estos buques. El acuerdo alcanzado en diciembre, promovido por el Govern, no tuvo en cuenta al Gobierno central en una cuestión donde desempeña un papel determinante. La reunión multilateral dará a conocer la posición de la Administración central, en este caso de la Autoridad Portuaria, sobre la limitación a la llegada de cruceros a Balears. Y aún cuando las normas de la Unión Europea lo impiden, es posible alcanzar acuerdos si hay voluntad por parte de las compañías navieras.

Autoridad Portuaria tiene mucho que decir como responsable de la gestión de los puertos del Estado en las Islas, teniendo en cuenta las inversiones realizadas para el atraque de los cruceros y la llegada de sus pasajeros, que reporta importantes beneficios. Alcanzar un equilibrio no es imposible cuando existe una confluencia de intereses, Balears no puede quedar al margen de las nuevas tendencias de la industria turística; pero tampoco debe admitirlas a cualquier precio. Lo que se decida mañana marcará el futuro del turismo de cruceros en las Islas.