La nueva ley autonómica de Turismo, que la presidenta del Govern, Francina Armengol, anunció el lunes en Madrid, quiere impulsar un cambio sustancial hacia un nuevo modelo turístico, más responsable en los ámbitos laboral y medioambiental.

El proyecto de ley, que aún no ha tenido entrada en el Parlament, donde en los próximos meses será tramitado, plantea un cambio en la gestión hotelera. Entre las actuaciones previstas prevé renovar, en un plazo de seis años, 300.000 camas, que han de ser elevables.

El presidente de la Asociación Hotelera de Menorca, Luis Pablo Casals, que manifiesta el acuerdo con los objetivos, reclama flexibilizar el plazo -de siete a diez años- para aplicar esta nueva ley, aún no aprobada. Señala que las empresas del sector ya llevan a cabo medidas como la contratación con las empresas locales y que incluyen las camas elevables en los planes de modernización de los hoteles. También apunta que al carecer Menorca de gas natural -es la única isla del archipiélago que no cuenta con esta energía- se dificulta sustituir los sistemas alimentados por fuel y gasoil. Se impone, pues, definir y pactar el alcance, contenido y el calendario de esta norma.