La letra pequeña del proyecto de Presupuestos de la Comunidad Autónoma para el 2023 prevé una inversión de 51 millones de euros para Menorca en un año marcado por la convocatoria electoral de mayo.

De entrada, llama la atención que el Govern reduzca un diez por ciento su planes inversiones en Menorca, con cuatro millones menos que este año, pese al aumento que, en teoría, supone la inyección de los fondos Next Generation UE, las nuevas inversiones que ha de aportar el Régimen Especial y el ‘comodín’ de la ecotasa, que utiliza para cuadrar las cuentas de las conselleries.

Pero lo relevante no son los anuncios de inversiones que, como la nueva escuela de Es Mercadal y el centro de FP de Hostelería de Ciutadella, se repiten cada año en los presupuestos. Lo importante es la ejecución presupuestaria, o sea, todo aquello que se presenta y se promete que se lleve a cabo. Por motivos de credibilidad, sentido común y respeto.

Preocupa el retraso que acumulan actuaciones como la transformación del Verge del Toro en centro sociosanitario por la importancia que este servicio tiene para la Isla. Unos presupuestos que demandan explicaciones.