Dos batallones de tanques Leopard se ha comprometido el Gobierno alemán a enviar a Ucrania, ayuda que se suma a la de otros países europeos, liderados por Polonia, para enfrentarse al Ejército ruso. España aportará carros de combate y Estados Unidos aportará  31 blindados Abrams para frenar la ofensiva con la que Putin quiere recuperar el terreno perdido frente a Zelensky.

Estas medidas confirman que el bloque occidental mantiene su apoyo a Ucrania y el rechazo al expansionismo ruso. El gesto de los países occidentales, que también genera controversia interna como se evidencia en Alemania, incrementa la escalada de la confrontación bélica en Ucrania. El Kremlin tratará de acentuar su ofensiva sobre la población ucraniana antes de que lleguen los refuerzos comprometidos. Sin embargo, el mensaje que se manda a Moscú es claro: no se va a retroceder frente a Vladimir Putin. La ayuda militar española ha puesto de manifiesto las divergencias en el Gobierno de Pedro Sánchez, porque Unidas Podemos critica la decisión alegando el recrudecimiento de la guerra y propone la vía diplomática.

España no puede quedar al margen de la estrategia occidental en el conflicto de Ucrania, además de que la iniciativa para el fin de las hostilidades debe partir de Rusia, responsable de la invasión y la violación del Derecho Internacional.