Sin flash

El lenguaje que somos

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Una pequeña errata en el artículo anterior dejó el acorazado «Roma» en «Rom». A veces, le hacemos la «autopista» a un cadáver y hablamos de un sordo que tiene problemas de «odio»...

«Deixem lo dol» quiere decir que ya no estamos de luto. «El amor vence a la muerte», y esta buena noticia resume la historia que se representa estos días y llena de alegría a los creyentes. Los no creyentes pasan del tema. Su escepticismo les impide compartir el significado profundo de los actos religiosos.

Necesitamos expresar lo que somos y sentimos, respetando a los que no son como nosotros e intentando comprenderlos en lo posible. Bueno, esto ya sería demasiado bonito. La realidad es muy diferente de la que nos gustaría. Vemos ejemplos de intolerancia, prejuicios, mala educación y rencillas de todo tipo. Actitudes y conductas que no pueden traer nada bueno. Todo cambia, pero seguimos siendo los mismos en algunas cosas básicas.

Es necesario inventar un lenguaje no belicista para situaciones de crisis. Ya no diremos guerra, sino «oposición mutuamente destructiva». No será enemigo sino «sujeto a neutralizar de manera fulminante». No manejaremos armas, sino «instrumento diseñado para convencer por las malas». Si no decimos batalla ni bomba ni disparar, llegará un momento en que la gente se volverá pacífica y dejará de matarse de todas las formas posibles. Claro que esto no se conseguirá en un día...y lo de Ucrania es urgente.