Te diré cosa

Carta a Matas

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Querido Jaume.  
                         
Eres un tío simpático, ¡que carajo! Ya llamaba la atención el desparpajo con que ejecutabas ese amplio repertorio de trampillas que, a pesar de estar tan bien planificadas y mejor ejecutadas, parecían  fruto del azar o del simple fluir lógico de los acontecimientos, pero ahora me fascina aún más el enorme caudal de energía que te he visto desplegar; primero para evitar ir al talego, y después para retrasar la incorporación al mismo, una vez conocido que tu amigo Gallardón no ha tenido el coraje necesario  para sacarte del marrón mediante un indultillo de nada, de esos que han estado utilizando sin cortarse un pelo desde el inolvidable Generalísimo hasta los más olvidables Zapatero y Rajoy, pasando por Suárez, González y el Gran Aznar (ignoro si Calvo Sotelo practicó también este entrañable juego de salón), y que tanto bien han hecho al concepto de justicia en general y a la tranquilidad de los chorizos con lobby en el consejo de ministros en particular.

 Lo de Alberto y el resto de tus colegas del gobierno no tiene perdón de Dios: indultan a un kamikaze del tres al cuarto y no son capaces de indultarte  a ti, a pesar de haber seguramente merendado incluso en tu casa, de haber seguido con arrobo y curiosidad  tu interesante trayectoria mientras planeabas chanchullos y de haber celebrado con discreción tus éxitos en el terreno de la chirla, ocultando cierto orgullo trufado de envidia, porque eres un figura en lo tuyo, que lo sepas, aunque seguramente te haya ayudado -hay que reconocerlo- esa carita de mosquita muerta con que ta ha dotado la naturaleza. Desde luego no eres como Pujol, que lo tiene peor en el plano de la imagen, porque a veces tiene cara de perrillo medio cabreado. Tú no; tu look incorpora una mezcla deliciosa  e impagable de dandy de la época  Alberto Closas y de pagafantas de nuestros días.

En fin, que te entiendo. Da muy mal rollo ir a la cárcel. Yo mismo ni robo ni nada, no porque no me apetezca, sino porque cada vez que fantaseo con la idea de dar un palo en el banco por ejemplo, se me corta el rollo al pensar que puedo ir al trullo, con todos esos malos que según las películas te colocan mirando a Murcia como te descuides y se ponen realmente groseros en el patio a la hora del paseo.

Me acabo de enterar de que para que la justicia consiguiera meterte finalmente en chirona tras la condena firme de la que disfrutas y la cobarde denegación del auxilio indultivo por parte de tus pares, tuviste que firmar todavía un papel en el que aceptabas tu incorporación al hotelito en régimen de pensión completa. No tendrías que haber firmado nada, tontorrón. Ya me extraña que funcione así el asunto; yo no había oído de ningún chorizo que tuviera que dar el visto bueno para cumplir su condena, pero en fin, esto de la justicia no deja de sorprender y, si para ti la cosa es así por el extraño motivo que sea, deberías de haberte aprovechado. Podrías haber hecho lo mismo que el Fabra (tipo genial), que le rebajan la condena porque ha ido retrasando -él mismo con argucias- el proceso. Con dos cojones. Esa es la gente que a mi me mola.

Y no sólo a mi. También le molas mucho a tus compas de partido. He leído en «Es Diari» : «Cargos históricos del PP muestran su apoyo a Matas ante su entrada en prisión», y yo lo veo lógico, tío, porque si meten en chirona a un hostelero, aunque sea por desnutrir a niños de un colegio para ahorrar gastos innecesarios, yo -que soy tabernero- me solidarizo con él. Es lo suyo. Ante todo está el corporativismo, el partido, el club; en fin, ya me entiendes, la cosa nostra.

En definitiva, que es una pena que no haya colado lo del indulto.

Se te va a quitar el moreno.