Te diré cosa

Carta a Alfonso Alonso

Te he escuchado recientemente por la radio. Ya te había observado con interés en multitud de ocasiones, tanto a ti como a Floriano, cuando repetíais didácticamente las consignas aprendidas en maitines, pero no había tenido aún la ocasión de comentarte la curiosidad que me produce tu actitud.

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Qué tal Alfonso?                                
Yo con algún achaque, pero en general bastante bien, gracias. Ya veo que tú estás pletórico. No sabes cuánto me alegro.

Te he escuchado recientemente por la radio. Ya te había observado con interés en multitud de ocasiones, tanto a ti como a Floriano, cuando repetíais didácticamente las consignas aprendidas en maitines, pero no había tenido aún la ocasión de comentarte la curiosidad que me produce tu actitud. ¿No te da un poco de corte eso de asumir en público, sin el menor grado aparente de elaboración personal, las ideas - reconoce que un pelín demagógicas las más de las veces- absorbidas en el briefing matinal y coreadas luego por el resto de colegas, casi con idénticas palabras, en cuanta entrevista se tercie?

Desde luego si te da corte lo disimulas como un campeón.    

En fin Alfonso, que lo que me ha animado a dar este paso epistolar ha sido el análisis que te he oído desarrollar con gran temple en la radio nacional , según el cual, «la formación Podemos está capitalizando el malestar por la crisis económica y social».

Ya imagino que la idea no es tuya, en este sentido no te daré la brasa, pero es que yo no lo veo tan claro. Me explico:

¿No te asalta la duda de que ese «malestar popular» que mencionas, a lo mejor no mane sólo de la crisis, sino que se pueda haber enriquecido considerablemente por la exageración en el mangoneo que habéis permitido practicar, cuando no practicado directamente? Yo si que tengo esa sospecha; y te digo una cosa,no veo tan descabellado tenerla.

Tengo por otra parte la sensación de que estáis  manejando la esperanza (puede que quizá algo  infundada) de que si la crisis amainara, los votantes olvidarían aquellos turbios asuntillos  (ya sabes, el diferido de la Cospe, los discos duros borrados por azar y otros hilillos de caca que salen a flote  desde el pecio Gürtel) que manchan vuestro expediente azul claro con gaviota.

Imagínate que no cuele. Yo por ejemplo no cambio el cromo del fin de la crisis (que por otra parte no deja de ser una hipótesis por el momento) por el olvido de la tomadura de pelo.

Me apuesto unas cañas contigo  a que mucha gente votará a «Podemos» aunque no comulgue al cien por cien con su ideario. En primer lugar habrá quien piense que Podemos tardará seguramente unos cuantos años en empezar a mangonear con cierta eficiencia (todo requiere un aprendizaje y un posterior rodaje práctico; no es nada fácil alcanzar la maestría de vuestro corrupt  team, ni el de los sociatas, el de los convergentes o el de los sindicatos), lo cual dejaría un margen  para que la sociedad se tome un merecido respiro en la sangría sanguijuelera.

Tampoco descartes, querido Alfonso, que otros muchos voten a Podemos, aún siendo contrarios al grueso de sus planteamientos, solo por joder. Entiéndeme, quizás vean en el acto de dar su voto a este grupo la única manera viable de vengarse un poco de los ejecutores de la enorme tomadura de pelo de la que estamos siendo objeto, implacable y continuadamente, hasta la fecha y desde hace lustros.

Además, seamos sinceros Alfonso: si saliéramos ostensiblemente de la crisis antes de las elecciones (que está por ver), habrá quien piense que el mérito no sería adjudicable a Rajoy, así sin más.

Muchos opinamos que posiblemente hasta el mismísimo ZPELN (Zapatero en la nube) habría acabado venciendo a los números rojos, a pesar de su ineptitud manifiesta. ¿Por qué digo esto, te preguntarás? Pues porque cabe la sensatísima sospecha de que los resortes de las caídas y remontadas de las crisis no estén en manos de los más que mediocres capataces del cotarro, sino que sean manipulados por los mismísimos amos. Si no te lo crees, pregúntale a la Merkel, que es una de las capataces más enteradas (creo que conoce incluso a los dueños)
De manera querido Alfonso, que yo en tu caso no estaría demasiado tranquilo con lo de Podemos, porque si al menos hubierais hecho un esfuerzo por aparentar arrepentimiento de los pecadillos cometidos y propósito de enmienda.., pero es que ni eso, tío.

Hala, te dejo, que tengo que atender una mesa (soy tabernero). Espero que disfrutes de las vacaciones. Si te acercas a visitar a Matas le das recuerdos de mi parte.

Un abrazo, chavalote.