Així mateix

Oráculos de pacotilla

|

Valorar:

El señor Mas, D. Artur, no tiene precio como profeta, ¡qué lástima de oráculo! confundido y confundidor, cuando aseguraba que ningún banco ni ninguna empresa se iba a ir de Catalunya por lo de la independencia, pero la cruda realidad está siendo muy distinta, los grandes bancos han tomado deprisa y corriendo las de Villadiego camino de la diáspora de otras autonomías menos conflictivas, dicho en román paladino, más de fiar que la voluble Catalunya, y en cuanto a empresas decían en La 1 de TVE el día 16 de octubre del presente año, que 170 empresas diarias se iban de Catalunya. Como lo oyen, 170 empresas diarias y en un nuevo error de cálculo, algunos independentistas afirman que volverán cualquiera de estos días. Lo cierto es que probablemente no va a ser así, porque, por mucho que sea lo que el gobierno Rajoy les ofrezca a los independentistas quitándoselo a otras autonomías, no van a dar la secesión por finiquitada. En Catalunya hay independentismo para varias generaciones mientras tengan políticos iluminados que mantengan a la ciudadanía en esas creencias del «España ens roba», y afirmando que con la independencia podrán atar «els gossos amb butifarres».

De momento el problema seguirá enquistado dependiendo de la metástasis ciudadana. Les digo ahora mismo, que más les valdría darse una vueltecita por algunas zonas de España como termino de hacer yo estos días. Asusta ver algunas pintadas refiriéndose a la cúpula separatista catalana. En una pancarta decía con letras de medio metro: «Os vais a meter los productos catalanes por el culo».

Creo que Turull, Junqueras, Romeva, Puigdemont, la CUP, etc. no han tenido en cuenta lo de la pela és la pela y si para el común de los mortales no hay nada que dé más miedo que intuir que sus ahorros están en peligro, al ahorrador catalán al que fía de su salario para dar de comer a su familia, pensar siquiera que todo eso puede irse por el desagüe de unos cálculos tan mal hechos como aquellos que afirmaban que de Catalunya no se iban a mover empresas ni bancos, fuerza es que les ponga con toda justicia de los hígados, y eso que para el caso no se ha hecho más que empezar, que será si empieza a ponerse en cuanto a la pela de mal poner.

En Oviedo escuché sin querer escuchar en la barra-bar de un restaurante una acalorada disertación sobre lo de la policía y la guardia civil que envió el gobierno para lo del llamado referéndum, que finalmente resultó ser una imagen más bien penosa. El que llevaba la voz cantante impecablemente bien vestido dijo: «Este gobierno no sabe jugar esta partida, en vez de mandar a quien mandó contra la ciudadanía catalana, debía de haber detenido a los cabecillas y dejarse de faroles frente a un Puigdemont, que ha hecho méritos sobrados, para como mal menor estar junto a los chorizos de pata negra de esa cárcel de Madrid, donde con cuentagotas van metiendo a la élite de la golfería» (se refiere a Soto del Real) Los demás también muy asistidos de traje y corbata, asentían con la cabeza, mientras daban cuenta de una botella de vino de la que no pude quedarme con la marca, mientras cogían puñaditos de almendras y avellanas que tenían como aperitivo.