Així mateix

Lentitud procesal

|

Valorar:

Vemos el pasado como en un espejo retrovisor, es la hemeroteca de nuestra memoria. Lo recuerdo como si la señora Cospedal lo hubiera dicho esta misma mañana: «Lo que se está juzgando pasó hace tiempo» dijo refiriéndose a una de las corruptelas donde gente de su partido estarían presuntamente implicadas. ¡Claro señora! Por supuesto que hace tiempo, porque aquí la justicia es a veces precisamente más lenta que rápida, incluso podría yo decir que en ocasiones es desesperadamente lenta, y así no pocas veces, llegamos a esa situación procesal del ha prescrito, y no es porque no se haya cometido una situación que nuestro ordenamiento jurídico contemple como delictiva. Pero, ahí está, la figura de ha prescrito, una especie de juez virtual, o si me apuran, una gatera por donde desaparece el pecado junto al pecador. Dichosos aquellos tocados por la varita mágica del ha prescrito.

Señora mía que por la lentitud procesal se llegue a esa indeseada situación de que «los actos que se juzgan hace tiempo que sucedieron», no liberan a quien los cometió del delito en que incurrió. Solo faltaría que la lentitud de una causa judicial fuera el elixir convertido en eximente que libera a presuntos delincuentes de los desmanes cometidos durante el ejercicio del cargo público que ejercieron y que la confiada ciudadanía generosamente pagaba.

Estamos a punto de asistir, según parece, al inicio del juicio de los que llevaron el procés a declarar en sede parlamentaria, la instauración nada más y nada menos que de la república catalana. Ya he perdido la cuenta de cuántas repúblicas van. El caso es que se ha tardado un año para tener un sumario de los hechos que permita iniciar los prolegómenos del juicio. En mi opinión, no era tan farragosa la cuestión, pues bastaba con leer la prensa, porque todo o casi todo lo del procés ha sido publicado, incluso con algún disparate de políticos aparentemente con oficio, que antes del juicio van y piden ya el indulto. Miguel Iceta dijo que pediría el indulto para los políticos encarcelados del procés que resultaran condenados. Más tarde, viendo el charco en que se había metido, rectificó. Así de esta manera tan laxa el catalanismo secesionista seguirá en las barricadas independentistas, solo sea por el dicho aquel de «el que la sigue la consigue», y como además pasarse las leyes y la constitución por el arco del triunfo les sale tan barato, no se puede esperar que tengan propósito de enmienda, máxime después de llegar a donde les han dejado llegar. Tan es esto así, que para situarnos en el punto de partida de cuando empezaron los afanes independentistas catalanes, tendríamos que hablar de antropología separatista o secesionista.

Tengo la percepción que con el ‘talento’ de algunos políticos que azuzan desde sus atalayas ganadas a la democracia, este procés o el que le siga, continuará adelante, y hasta podría llegar a suceder que alguna día tengan una república a su imagen y semejanza, solo entonces averiguaran que eso no significa que van a poder fermar els gossos amb sobrasada. No es el primer caso y no va a ser el último de alguien que se pasaba la vida pidiendo, y cuando le dieron lo que tanto había pedido, se dio cuenta de que tenía el doble de preocupaciones de las que tenía antes.

No soy capaz de ver los ríos llenos de leche y miel y que incluso creen ya estar liberados de respetar las leyes que están obligados a cumplir. Lo mismo piensan que en una república no hay normas ni leyes... ya les digo yo que haberlas, haylas.