Asseguts a sa vorera

Diez años después

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El futuro siempre está por venir, por llegar y por escribir. Por eso, muchacho, de poco sirve que nos preocupemos por lo que ya no alcanza más allá del hoy. No, tranquilo, no me he zampado el último libro de Paulo Coelho, ni tengo una sobredosis de Jorge Bucay. El último reto de Instagram es el #10yearschallenge y pasa por colgar un fotomontaje con una foto tuya actual y otra de hace 10 años para comparar y compartir cómo te ha tratado el tiempo y si esos sueños y esas aspiraciones se han cumplido o andan a medio camino entre el contenedor del vidrio y el de la basura orgánica.

Mucha gente se ha animado a buscar en el baúl de los recuerdos y nos ha regalado sus mejores estampas. Es un sentimiento mayoritario que hemos mejorado. Todos, o casi todos, ya que Jordi Hurtado, el popular presentador de Saber y Ganar, sigue igual. El mismo aspecto, las mismas gafas, el mismo programa, la misma cadena… Hay quién dice que Hurtado empezó a hacer ese programa antes de que se inventara la Televisión. Y la rueda, claro.

Pero la verdad es que los peinados de hace 10 años eran un desastre y la ropa, horrenda. Lo peor de todo es que estábamos y los lucíamos completamente orgullosos. No hay que alarmarse, nos pasará lo mismo dentro de 10 años. Esa prenda que hoy nos parece imprescindible, será más fea de lo que todavía es hoy.

¿Dónde estabas hace 10 años y qué querías hacer con tu vida? Yo, a los 23, pensaba que el mundo sería mío. No en plan Donald Trump, sino que sería un periodista de éxito por el que las cadenas de televisión y los periódicos se pelearían, un corresponsal de guerra. Afortunadamente, aquellos delirios de grandeza se pasaron y se convirtieron en un día a día en el Diario MENORCA ampliamente satisfactorio que luego evolucionó en una misión suicida con nombre en clave Autónomo, que me está exigiendo lo mejor de mí, a la par que me llena existencialmente.

No te ofusques, amigo lector, si aquello que soñaste o imaginaste resta lejos de la realidad, porque alguna vez quise ser futbolista, astronauta, médico y feliz. Y te reconozco que mientras he ido desechando opciones a lo largo de este camino, lo último, lo de ser feliz, es algo que sí que he ido cumpliendo. Por ejemplo, jamás imaginé que a estas alturas llevaría más de 25 países visitados…

Si te da por unirte al reto, te recomiendo que, aspiraciones al margen, te preguntes si estás satisfecho del camino que has seguido entre ese momento y ahora. Si no lo estás, mejor que te pongas las pilas porque en 10 años seguro que te vuelves a hacer esa pregunta y el margen de maniobra será mucho menor.