Dietario

Disensiones con amor

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1-III-19 Viernes

Intercambio de pareceres on line con viejos amigos sobre Iglesia y pederastia. Ellos confían en el Papa Francisco y yo no tanto en quien aún habla del «diablo denunciador», aunque por supuesto estoy dispuesto a darle un voto de confianza. Ellos enfatizan la labor pastoral y social de la Iglesia y no la pongo en duda, es realmente notable e imprescindible. Ellos me dicen que la pederastia no es exclusiva de la Iglesia y no lo niego, pero matizo que una minoría de pobres diablos acomplejados se infiltra en la Iglesia y otras instituciones para adquirir prestigio social y aprovechar la proximidad de almas cándidas y cierta impunidad (por lo menos hasta hace bien poco). Les digo también -ellos son más jóvenes- que a los de mi generación nos rozó la infamia (a otros muchos les destrozó la vida) con algún docente religioso de paso por la isla, sólo fueron manoseos de baja intensidad, pero los hubo, y en aquel ambiente de exaltación clerical lo tomábamos como deferencia y ni se nos pasaba por la cabeza contarlo en casa. Ojalá se haya terminado semejante baldón.

6-III-19

Más disensiones con un viejo amigo, ciudadano catalán, hipercrítico con el procés, esta vez vía wasap. No esperaba su comunicación porque cuando el Real Madrid sufre un descalabro no suele decir ni pío durante unos días, pero esta vez me sorprende enviándome una imagen del taimado Mourinho acechando:

- El que faltaba -le contesto con cautela.

- Imagino que estarás encantado con el juicio de la performance (así califiqué en una cena veraniega en Cales Fonts los hechos del 1-O en Catalunya, para provocarle, y no lo ha olvidado).

- Sigo pensando que únicamente puede haber un delito de desobediencia y posible malversación-le contesto mientras en la tele el Manchester United se está cargando al PSG…

- La declaración de la poli y la secretaria del juzgado, dramáticas. Y los imputados descojonándose de todo. Van a rascar mazmorra una buena temporada- dice, y puedo imaginar su expresión ceñuda.

- No sería una buena noticia para el país-me atrevo a matizar.

- Mejor noticia en todo caso a que salgan de rositas-insiste.

- De rositas por supuesto que no: un par de añitos de cárcel ya no se los quita nadie y, además, inhabilitación y multazo, ¿te parece poco?

- Para ser un golpe de estado y lo que han violentado a la mitad de catalanes y resto de españoles, poco es. Pero vale, yo también te quiero-intenta concluir.

- Disentimos, como casi siempre. Un golpe de estado es otra cosa, como bien sabemos los españoles, pero yo también te quiero.

A continuación me envía un meme sobre el naufragio madridista. Aprovecho para darle una lección de fair play:

- Soy respetuoso con el dolor de mis amigos -dejo caer a ver si se da por aludido y deja de zaherirme cuando eliminan al Barça.

- Así tendréis la oportunidad de ganar la champions.

- Inasequibles al desaliento…

Y siempre arrogantes, tecleo para mí.

8-III-19

El feminismo, en palabras del filósofo José Antonio Marina es un fenómeno reivindicativo, plural, complejo, cambiante y, fundamentalmente justo. Cuando uno escucha o lee -incluso alguna vez en estas páginas- el ofensivo neologismo de «feminazis» dedicado a estos movimientos que han cambiado la historia de la mujer no puede menos que alarmarse ante la sinrazón elevada a categoría política por grupos políticos de reciente aparición y cuyo ideario resumía muy gráficamente la escritora Monika Zgustova en un artículo publicado el pasado sábado en «El País»:

«También en España, el programa de Vox, llamado ‘partido de la testosterona’ parece una transcripción de la conversación de varios machistas sentados ante un carajillo: sus pilares son la lucha contra el feminismo y el aborto, además de la defensa de la caza y los toros»… Y ahora también defienden el uso de armas domésticas en la mejor línea trumpiana. No es de extrañar, añade Zgustova, que el 60% de sus votantes en España sean hombres… También Pablo Casado-continúa la escritora-, líder del PP causó furor en la redes con su frase «Si queremos pensiones hay que pensar menos en abortos y más en tener niños». «Y es que para algunos el único papel de la mujer en la sociedad es el de la reproducción», concluye la escritora… ¿Hace o no falta reivindicar el feminismo?

Item mas con Europa, vilipendiada por esos corrosivos movimientos que coordina el cerebro gris del trumpismo Steve Bannon, cuando Europa no es el problema sino la solución. (Continuaremos).