Dietario

Intrigas y embrollos

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24-VI-19 Viernes

Acabo de leer el capítulo «Cosa Nostra» del libro del exdirector de «El Mundo» David Jiménez («El Director» Edit. Libros del K.O) y estoy exhausto. Pocas veces me dejo arrastrar por una lectura, eso que llaman enganche, me tengo por un lector metódico a quien le gusta aplazar desenlaces y degustar lentamente argumentos, personajes e incluso paisajes. Pero esta vez confieso que no consigo dejar el libro, y es que el relato del efímero director de «El Mundo» es tal torrentera de intrigas, maldades, conspiraciones y defenestraciones que resulta imposible detenerse aunque sea para parpadear.

Nunca me gustó Pedro Jota Ramírez, un intrigante megalomaníaco al que Jiménez dedica algún párrafo demoledor («Pedro Jota publicaba constantes noticias sobre sí mismo, llevaba a portada cualquier encuesta que le posicionara entre los más influyentes del país, dedicaba grandes despliegues a los premios que recibía…»), y dejé de fiarme de «El Mundo» cuando se empeñó en aquella fraudulenta campaña para validar la colosal mentira de Aznar y su gobierno sobre la autoría del atentado de Atocha, y que ahora, con la lectura del libro, se reafirman mis sospechas sobre la falta de seriedad del periódico que dirigía Pedro José Ramírez.

En el capítulo «Cosa Nostra», a mitad de libro más o menos, habla enigmáticamente de «Los Acuerdos», sutil mercadeo de información y favores al que la prensa estaba enganchada como un yonqui a su droga… Atención: «Los principales representantes del «Sistema» en la prensa eran los «Tres Tenores»: Juan Luis Cebrián («El País»), Pedro J. Ramírez («Diario 16», «El Mundo») y Luis María Anson («ABC» y «La Razón»), todos ellos buenos periodistas que terminarían malográndose en los pasillos del poder. Mantenían una cercanía incestuosa con el establishment y mezclaban con naturalidad periodismo e intriga política…».

Y dejo el dietario porque voy a continuar la lectura con un jadeo preventivo.

26-V-19 Domingo

Decido a última hora cambiar mi voto al Parlamento Europeo. Abandono a Borrell, un tanto asilvestrado en los últimos tiempos, y doy finalmente mi apoyo a Vo… Volt (las papeletas de Vox, están ahí al lado, tan cerca, tan lejos) un joven partido paneuropeo, verde, y protector del estado de Bienestar que nació como respuesta al Brexit, el único que se presenta en ocho países europeos y por si fuera poco, cuenta con un sobrino periodista, antiguo becario de «Es Diari», radicado en Bruselas. La elección no es dudosa.

27-V-19 Lunes

El despertar radiofónico me pone al corriente de los últimos datos de la jornada de ayer, en la que claudiqué antes de que se concretaran los resultados de Madrid. Me llaman la atención algunos aspectos:

- La estabilidad, previsibilidad y buen rollito de la política menorquina: la Isla no es buen lugar para reconquistadores, que pasan de los casi tres mil votos de las generales a apenas mil doscientos, mientras 3.144 ciudadanos votan a Oriol Junqueras… Curious.

- La consolidación de Pedro Sánchez como líder socialdemócrata más allá de los Pirineos: un felón vendepatrias influyendo en Europa. Tiene algo de justicia poética.

- La resistencia numantina de las derechas de Madrid a la ola roja…

- En la intrahistoria de las meteduras de pata políticas pasará a los anales la colosal estupidez de Pablo Iglesias al despotricar, con trasnochada retórica comunista, las donaciones de Amancio Ortega a la sanidad pública, lo que le habrá quitado un buen puñado de votos.

- Ni sorpasso ni jefatura de la oposición al compás de los estrambóticos vaivenes de un sobreexcitado Rivera, fundamentalmente ese absurdo cordón sanitario impuesto al PSOE ante la perplejidad de sus socios europeos y de su propio aliado Manual Valls que, por otra parte, no entienden sus coqueteos con la extrema derecha.

- Lo mejor de los resultados, precisamente, el frenazo a los populismos de extrema derecha, que no podrán bloquear el Parlamento europeo.

- ¿Tendremos al fin cien días de cortesía como marcan los cánones? No sé los políticos, pero los ciudadanos los necesitamos, nos los hemos ganado. Reúnanse, hablen, pacten, discutan sus señorías, pero bajen los decibelios, déjennos reposar una temporadita.

29-V-19 Miércoles

Se avecinan tiempos de embrollos jurídicos en el asunto catalán. Por una parte, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentencia que «suspender la DUI era una necesidad social imperiosa», duro varapalo para el independentismo y su «internacionalización del conflicto». Pero hay otros frentes judiciales abiertos: El catedrático de Derecho Constitucional Javier Pérez Royo opina en Diario.es que el Tribunal Supremo español va a tener que poner en libertad a Oriol Junqueras y no va a poder ordenar la detención de Puigdemont y Comín cuando acudan a la Junta Electoral Central a prometer la Constitución… En fin, es lo que tiene judicializar problemas eminentemente políticos…

Y Volt consigue su eurodiputado. Mi familia ha ganado las elecciones.