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El precio de una indecisión histórica

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Mayormente esto es como para ponerse a mear y no echar gota. Sr. Sánchez con usted no se pueden atar cabos. Dice usted hace unos días que Pablo Iglesias no le dejaba dormir, y ahora, ya no sólo no le quita el sueño, sino que se va a dormir con él, cogiditos de la mano políticamente hablando.

Qué verdad más grande aquélla que dice que por necesidad ahorcan. Pero déjeme que le diga algo, para ponerse de acuerdo con Pablo Iglesias ya podía haberlo hecho usted seis meses atrás; dese cuenta del despilfarro, nos habríamos ahorrado todo los millones que han costado las elecciones del día 10 de noviembre y nos habríamos ahorrado, que Vox haya doblado sus escaños en el Parlamento, 52 escaños que se dice pronto, gracias a su incapacidad negociadora de entonces, porque ahora vistas las orejas al lobo menudas prisas le han entrado. Mientras tanto, los 52 escaños de Vox le harán la convivencia parlamentaria muchísimo más difícil. Supongo que ustedes ya saben que con ese número de escaños pueden acudir al Constitucional cuando lo consideren oportuno.

Supongo que Vox les estará aunque no se lo digan, eternamente agradecido, pues gracias a las elecciones del día 10, están ahora como si tocaran el cielo con la punta de los dedos, todo lo contrario que Albert Rivera, que gracias a todo esto, se le ha evaporado su carrera política, gracias a sus dubitaciones paranoicas en no querer pactar con quién le quitaba el sueño y ahora se ve que ya no se lo quita. Sepa además señor Sánchez, que con esta maniobra se ha quedado usted con ‘el culo al aire’, escuchando a los torpes susurradores que le decían al oído convoca elecciones que vas a sacar 150 diputados. Y usted se dejó querer por esos cantos de sirena que en puridad eran cantos de cantamañanas. Pero hete aquí, que lo que pasó el 10 de noviembre fue que no sólo no remontó camino de esos 150 diputados sino que se deslizó hacia abajo, perdiendo tres escaños de los que tenía.

Ahora sabe que ir a nuevas elecciones, aparte del papelón que eso supone, podría perder muchos más diputados, los mismos que se encontraría Pablo Casado o Abascal, eso señor presidente, por Castilla le decimos «hacer un par como unas tortas», y aunque ahora la pareja de baile no le guste, no le queda otra que hacer tarde y con mal recado lo que tenía que haber hecho hace seis meses. ¡Hombre! que ya somos mayorcitos ¿Me quiere usted decir que es lo que ha cambiado en Pablo Iglesias en el transcurso de una semana que antes no le dejaba dormir y ahora ya duerme a pierna suelta? Siéntese unos instantes en la soledad de la reflexión teniendo cualquier asesor por muy cerca a más de un kilómetro de distancia y reflexione sobre el precio de una indecisión histórica. Mírese los meses que lleva mareando la perdiz, sin gobierno constituido, una situación en Catalunya, mírasela usted como quiera, pero sepa que no permite esa inanidad del gobierno central.

¿Acaso cree que ahora Pablo Iglesias no va a tener en la cabeza el tema de los secesionistas? ¿Se ha parado a pesar, solo sea un instante, el papelón que ha hecho usted? No seré yo quien que se lo diga, pero ya no puede ser usted menos de fiar, y mire usted, que hasta el 11 de noviembre último le he tenido ley, y ahora me acaba de atacar la polilla que usted conoce de sentirse dubitativo.

Para cuando finalmente el nuevo gobierno que espero esperanzado que llegue a gobernar, échele entonces mano a media hora, que no teniendo otra cosa mejor que hacer se pregunten ustedes cómo es posible que siga siendo legal 40 años y un montón de legislaturas más tarde, que en según qué sitios de nuestra geografía, con el doble de votos se obtengan menos escaños que los que consiguen otros con la mitad de sus votos. Póngale razón a esa sinrazón decimonónica de una fórmula completamente injusta en la contabilidad de los votos, y una votación en democracia, no puede tener ni el más ligero atisbo de injusta.