Supervan Family

Ave Fénix

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Me desvelé a las dos de la mañana de este lunes. Y decidí poner la Ceremonia de los Oscars, en su 92 edición. Entre otras cosas quería ver a Brad Pitt, lo confieso. Y lo vi recogiendo su primer Oscar como actor de reparto, a sus 56 años. Aparte de la anécdota, puse especial atención en los discursos breves (’45 segundos’) de agradecimientos que hacían los premiados. Y es curioso porque al igual que en los Goya, las personas siempre apelan a la emoción, recuerdan a sus padres, hijos, hermanos. Emoción, vulnerabilidad, naturalidad, espontaneidad, todas ellas son habilidades comunicativas.

Otro de los momentos que viví con curiosidad fue la recogida del Oscar al mejor actor, llevándoselo Joaquin Phoneix. No sabía que era vegano. Lo que sí sabía es que tenía un hermano actor también y que falleció. No sabía su historia. Ahora la sé. Y valoro aún más su discurso.

River era el hermano mayor de Joaquin, y tres chicas más. Tuvo una infancia y adolescencia dura. No venían de una familia acomodada. Perdió la inocencia a los 4 años, culpa de una secta a la que profesaba su familia -después se irían de la misma-. Volvieron a su país de origen, y cambiaron su apellido por Phoenix, como el ave mítica, también la familia fue capaz de resurgir de sus cenizas. La vida le llevó a trabajar en el cine, destacaba, pero las drogas se lo llevaron con 23 años. Una sobredosis le llevó a la tumba saliendo de una discoteca, y falleció casi en los brazos de Joaquin Phoneix. No llegó al hospital, en la ambulancia se quedó.

Cuando sabes esto, hay mucha carga emocional, y saber gestionarlo en la recogida a un premio es arriesgado. Lo digo, porque hay críticos que dijeron que Joaquin hizo un discurso un poco ecléctico. Reivindicando varios temas, pero lo más importante fue cuando se va acercando a su ‘yo’ más íntimo, confesando «he sido un sinvergüenza toda mi vida. He sido egoísta, a veces he ido de cruel, a veces ha sido difícil trabajar conmigo... y estoy agradecido de que muchos me dierais una segunda oportunidad. Creo que nuestro mejor momento es cuando nos apoyamos, y educamos mutuamente. No cuando nos vetamos por nuestros errores pasados, sino cuando nos ayudamos mutuamente a crecer. Cuando nos guiamos hacia la redención. Esto es lo mejor de la humanidad. Yo solo quiero (contenido en emoción)..., cuando yo tenía 17 años mi hermano River, escribió esta letra «corre al rescate con amor y la paz seguirá». Gracias». Y emocionado se gira en un golpe, dejando los aplausos de fondo. Eso trabajamos en las clases de Teens Speakers Corner, a estructurar una comunicación con impacto desde tu yo.