Sa gleva

El virus del pánico

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Lo primero suele ser ante lo que ignoramos estar asustado o con miedo, y si esto desbarra aparecerá el pánico, dando lugar a las acciones incontroladas, precisamente porque hemos dejado de controlar nuestras decisiones, y les aseguro que no existe ningún virus que sea más contagioso que el miedo. El pánico se contagia a velocidades de vértigo, incluso en sectores que deberían estar liberados de ese fenómeno ¿Cómo puede la bolsa o el turismo verse afectado por el virus virtual del pánico? Si alguien esperaba que tuviera yo la respuesta siento defraudarles por qué no lo sé ni creo que en puridad lo sepa nadie pues es enteramente intangible tanto como destructivo y contigioso como ningún otro. Aquí no valen mascarilla ni el flux…flux… desinfectante, ni ir encapsulado como un apicultor surrealista.

Fíjense en el siguiente ejemplo: el pánico al virus bursátil dio paso a la gran depresión americana, arruinando a un país que vio como la calle se le llenaba de gente sin trabajo, que además carecían de subsidio de paro. La gran depresión del ‘29 duró diez años; se la conoce también como «jueves negro» y como «crack bursátil», debido a la caída de la bolsa de valores de New York, que acabó por afectar a casi todo el mundo.

El miedo muta en pánico y cuando eso pasa. Ese invento virtual de la bolsa, se puede contagiar en cuestión de minutos originando consecuencias catastróficas.