TW

En 1981 hubo un intento de golpe de Estado. La mayoría no se acuerda. Los que intentan derribar la monarquía, hablan del Régimen del 78 y de la continuidad del franquismo; aspiran a instaurar una república y a socavar la unidad de España. No es nada nuevo en el transcurso de la historia. Ese día y, sobre todo, esa larguísima noche, el Rey salió en defensa de la democracia. La mayoría no se acuerda. Muchos no estaban allí y se lo han contado. No todos cuentan las cosas de la misma forma. Un miedo profundo y silencioso se apoderó del país durante horas. A toro pasado, es fácil hablar y reírse. Pocos rieron entonces, hasta que los golpistas se rindieron y se pudo restablecer la legalidad secuestrada.

Noticias relacionadas

El agradecimiento no es muy frecuente en los asuntos sepultados por la vorágine del tiempo y la aceleración que vivimos. Pero cuando te han dicho que te iban a fusilar y has descubierto que las bestias pueden liberarse, la imagen del Rey poniendo firmes a las tropas y ejerciendo su papel de jefe del Estado, todavía te emociona un poco, imaginando lo que pudo ser en esa fecha que conocimos como 23F. Hoy la mayoría no se acuerda. Triunfan las tergiversaciones interesadas de los que aspiran al poder sin pasar por una legalidad que tanto le costó al pueblo mantener.

El Rey defendió la Constitución, garantía de libertades, como ha vuelto a hacer muchos años después. La duda es: ¿Defenderá el pueblo al Rey, llegado el momento?