Contigo mismo

La ‘cosa nostra’

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No te refieres a Sicilia, ni a sus barrios dirigidos por familias entrecomilladas, ni a la Mafia, ni te remontas a la Italia del siglo XIX, sino a una Cosa Nostra muy distinta, benigna e imprescindible en un futuro que esperáis cercano… Porque, más allá de lo que deban, puedan o quieran hacer vuestros políticos o las vacuas instituciones repletas de oquedades, reconstruir el paisaje económicamente desolado por el coronavirus será –no lo dudéis- , y como siempre, cosa nostra o cosa vostra… No en vano, Unamuno ya acuñó, en este sentido, su conocido concepto de intrahistoria, entendido como la empírica constatación de que en todas las naciones existían dos países dispares y contradictorios: el ficticio (que emergía en los periódicos, en los medios de comunicación y en la oficialidad) y el real (el que construían, verdadera y anónimamente, sus ciudadanos, con su callado, silente y diario quehacer). Dicho de otra manera: si salimos de esta no será por la acción hábil de quienes rigen o pretenden dirigir vuestros destinos (incapaces, incluso, de renunciar, desde radicalismos de derechas y de izquierdas, a sus cuantiosos estipendios), sino gracias al esfuerzo solidario de cada uno de ustedes… Si es que, naturalmente, pueden permitírselo. Que esa es otra…

Algunos ejemplos, reales, son didácticos y ejemplarizantes…

1.- X ha abonado –y por adelantado- las horas no trabajadas a su mujer de la limpieza. Las no trabajadas y las que no se trabajarán a tenor del bicho de los cataplines…

2.- Z no solicitará al pequeño gimnasio al que acude el reembolso de las cuotas, pagadas, y correspondientes a los meses en los que este ha permanecido y permanecerá cerrado…

3.- W, un mes antes del inicio de la pandemia, contrajo un préstamo importante con una entidad bancaria para asumir el traspaso de un bar. Durante esos escasos treinta días ofreció calidad, buen precio, amabilidad e, incluso, interés por los vaivenes de sus consumidores. W cerró, incluso, motu proprio, su negocio días antes del estado de alarma para no poner en riesgo la integridad de sus empleados y clientes. Vía WhatsApp, esos mismos clientes han decidido reincidir en sus visitas una vez reabierto el establecimiento. A saber: si antes se tomaban un café, ahora se tomarán tres…

4 y 5 y… Otros harán lo mismo con modestas academias, con agencias de viajes en apuros o repletas de querencias, con profesoras en paro metidas a maestras de repaso, con…

- Y que conste…

- Y que conste que X, Z, W y tantos otros son, por lo general, gentes humildes, esas que, a la postre, suelen ser las más misericordiosas… Colectivos que no van pecuniariamente sobrados, pero que saben de caridad, tal vez porque, algún día, también ellos requirieron de ella… Y su acción –lo sabes- es, por tanto, mucho más meritoria…

El apaño no será, pues, la sua cosa, la de los políticos, la de los deportistas de élite, la de los grandes empresarios (excepción hecha de buena gente como Amancio Ortega), de… Será cosa vostra, cosa nostra

Y si alguien tiene aún alguna duda sobre el particular a lo mejor deba saber que…

A.- Que la formación política más reacia a recortar sus dietas ha sido Vox y que Podemos ha propugnado, únicamente mientras dure el estado de alarma, la rebaja de los sueldos de los políticos a solo un cincuenta por ciento…

B.- Que, mientras un conocido futbolista gana más de trescientos mil euros netos por día, un médico de urgencias percibe, brutos, 111 y una limpiadora de hospital, 35... Que, (y reproduces aquí una bellísima frase de un vídeo que se ha hecho viral) «unos solo juegan, los otros se la juegan, por vosotros»…

La lista resulta interminable. Lo de mañana será, sí, básicamente, cosa vostra, cosa nostra… Pero, durante la reconstrucción de la desolada tierra, posiblemente convendría que recordarais quién es quién para dejar de creer en las cínicas falacias de los políticos o de babear ante la esterilidad social de tanto famoso inútil…