Dietario

Pesadilla naranja y brotes verdes

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6-XI-20 Viernes

La lista diaria de bajas del coronavirus (esa gripesinha de Bolsonaro erradicada con la lejía de Trump), y la pertinaz presencia del elefante anaranjado en la habitación cuando abro los ojos, me sumen en una desazón que ya empieza a amenazar en hacerse crónica. Me dirijo mecánicamente a la cocina para preparar las consabidas tostadas y me dispongo a darle un primer vistazo a «Es Diari». Ya no está mi pequeño amigo Allen, fallecido en accidente este verano, esperando su galleta maría y lo que pudiera caer. Me acuerdo de mi nieta Inés, que me presiona insistentemente para que sustituya al perro caído en acto de servicio…

Voy leyendo con cierta indolencia mientras escucho a la radio desgranar contagios aquí y papeletas electorales en EE UU, nada nuevo hasta que llego a las páginas de Opinión y, cuando me dispongo a leer penitencialmente las consabidas diatribas contra bolivarianos y progres en general y/o los test de pureza idiomática de «Es Diari», me encuentro con el delicioso relato de mi amigo Nacho Martín («El coste de la dicha») sobre su particular jornada de baño en Alcaufar, donde nos habíamos encontrado un par de veces a principios de verano pertrechados de silla, toalla y libro. Él continúa yendo y proclama su felicidad ante el espectáculo de las multicolores aguas de la cala y la llegada en llaút de unos pescadores «¡Qué bien me siento!, ¡Qué bien se sienten!», escribe el Marqués del Cachito. Y concluye con el escaso coste de la contagiosa felicidad de los pescadores: unos cuantos peces muertos, algo de gasolina para la barca y el coche de los invitados, el gas con el que cocinarán (¿un arroz, una fritura?)…

Y uno perdiendo el tiempo con elefantes naranja y otras obscenidades.

8-XI-20 Sábado

Sábado de gloria democrática. Sugerencia para los gerifaltes de la ONU: A partir de hoy, hay que instaurar el ocho de noviembre como Día Internacional del Seny... Gracias, pueblo americano, por librarnos del esperpento, pero la duda persiste: ¿se irá de buen grado o habrá que desahuciarlo?

9-XI-20 Domingo

Botella medio vacía: el considerable (y creciente) apoyo electoral del trumpismo que debe poner en alerta a los demócratas del mundo.

Botella media llena: la reacción defensiva de muchos más ciudadanos que, más que apoyar al Partido Demócrata, han votado stop al tóxico nacionalismo populista.

Bajamos al puerto, donde luce un sol esplendoroso, y descorchamos una botella llena de alegres matices riojanos. ¿Matices? De eso va precisamente el seny, de buscar el gris entre blanco y negro, la leve brisa en lugar del xaloc en canal. Y de humanidad y decencia, que son los valores que han ganado las elecciones americanas. No ha sido una victoria de los progres sobre los ultraconservadores ni de la izquierda sobre la derecha. Entre progres de salón y fachas asilvestrados hay una mayoría significativa de ciudadanos normales, con toda la polisemia de este término, que quieren vivir sin más sobresaltos que los estrictamente inevitables, regidos por congéneres razonables y prudentes, en las antípodas del desgavell que nos ha tocado vivir.

9-XI-20 Lunes

¿Qué ocurre cuando las mentiras no solo proliferan sino que además parece que a la gente eso le importa cada vez menos, o incluso nada en absoluto?, se pregunta el periodista de «The Guardian» y «The New York Times» Matthew d’Ancona («Posverdad. La nueva guerra contra la verdad y cómo cambiarla»Alianza Editorial). También se lo pregunta la propia Unión Europea, que ha encargado a sus miembros propuestas para tratar de controlar el mundo de las fakes. El tufillo a control gubernamental de la orden ministerial española ha puesto en guardia a los lectores de Orwell que atisban un presunto «ministerio de la Verdad». Veremos en qué queda todo, pero mientras escribo se anuncia un ilusionante brote verde en el erial en el que vivimos y aparco de momento las fakes para sumarme a la algarabía…

10-XI-20 Martes

Porque no se trataba precisamente de una fake sino de un notición: Habemus vacuna. Ojo que va para largo, pero no tanto como preveíamos. «Alivio pero no euforia» titula su artículo en «El País» el siempre lúcido e informado periodista científico Javier Sampedro. Sí, pero me permite encarar el cierre del dietario con un subidón de moral, que suele decirse.

12-XI-20 Jueves

Llueve con ganas. En plena euforia por los brotes verdes pienso en la llegada de los esclata-.sangs, los nuestros, los inigualablemente jugosos, sanguíneos. Los demás, son como la pipa de Magritte: Ceci, n’est pas une pipe. Como nuestras setas: las demás son representaciones pero no son esclata-sangs…