Asseguts a sa vorera

Filomena

|

Valorar:

No. Lo estragos que ha causado la borrasca Filomena no eran previsibles. Ni en la mente del guionista más cabrito cabía la posibilidad de que pasara todo esto. No por la nieve ni por el tiempo, ¿eh?, sino por el nombre. Si a ti te avisan por activa y por pasiva que vendrá un guantazo de mal tiempo del copón y que te lo va a soltar una borrasca con nombre de abuelita encabronada de telenovela, tampoco te lo tomas en serio, ¿o no?

Cualquier iniciado en marketing te dirá que si quieres acojonar al personal con esto de las tormentas perfectas, lo primero que tienes que hacer es ponerle un nombre que impacte. Que de buenas a primeras te deje tiritando. Si nos dijesen «Este fin de semana tendremos la borrasca Terminator», «Viene la ola de frío polar Apocalipsis», «nos espera una buena con la dana Chuck Norris, que soltará nieve como hostias» o «las previsiones para este fin de semana son malas por el temporal Pablo Iglesias», nos pondríamos en lo peor. En realidad, en lo peor de lo peor.

El problema es que los americanos llevan años asustándonos con nombres molones y que tiran para atrás. El huracán Mitch, por ejemplo. Causó un montón de desperfectos, le costó la vida a mucha gente, además de muchos otros problemas. Mitch. Yo oigo ese nombre antes del fenómeno climatológico y lo primero que se me viene a la cabeza es la cara bobalicona de uno de esos zumbados supremacistas que asaltaron el capitolio. O, qué decir del huracán Katrina. Se te eriza la piel porque, como mínimo, tiene nombre de letal espía rusa.

Filomena no asusta. A los 15 años tuve un hámster y le llamé Filomena porque era inofensivo y daba muy buen rollo. Lo mismo pasaría si la hubiesen llamado Simplicia, Hilarino, Tesifonte (hay 69 personas en España que se llaman así) o Uldarico. ¿Te asustarías? Yo tampoco.

A esta soberana muestra de fuerza de la naturaleza con nombre de yaya hay que agradecerle que, por primera vez desde el mes de marzo, los titulares no hayan sido para el virus. Ya dice el refranero español que no hay que subestimar jamás el poder de una abuela.

Podría encabronarme por el hecho de que hoy hayamos entrado en Fase 4 en Menorca por culpa de la inconsciencia de un buen puñado de ‘egoístos’ y de egoístas, pero prefiero compartir algo de humor a la espera de que el cobrador del Karma se ponga al día y salde las deudas pendientes con aquellos que han sido tan irresponsables.

dgelabertpetrus@gmail.com