Sin flash

Colapso

|

Valorar:

Domingo de Resurrección. La alegría cuando, más allá de la muerte, la vida vence y el amor la hace posible. Deixem lo dol. Pero la desolación mundial continúa un año después. Pasan cosas impensables. Ahora que tenemos un remedio, el ritmo de vacunación es demasiado lento. Veremos el panorama que nos espera este verano. El mundo ha estado estreñido por un taponamiento en el canal (de Suez). El abastecimiento de gran parte de países pasa por allí cada día. Muchos lo ignoran y solo nos preocupamos cuando se detiene.

Algún día volveremos a pensar, dialogar, construir juntos proyectos ilusionantes. Pero atravesamos una larga etapa de oscuridad y penuria. Hemos reducido la realidad a un anuncio, un eslogan, el ideario de una secta, una confrontación bipolar… pobreza material y mental. Frente a una realidad complejísima, no podemos actuar como hooligans. Una descarnada lucha por el poder y cargos bien remunerados. ¿Y los resultados? Se debe dignificar la política cuando es un ejercicio de altura, exigente, honrado y riguroso para con los electores.

Lo que no se puede es tratar a la gente como tontos que se dejan engañar con cualquier crecepelo o producto milagroso. Desencallar un carguero es algo que puede afectar a la economía del planeta. Como se ha visto con las vacunas, no todos pueden producir de todo y al ritmo de la demanda. El transporte es cada día más importante. Crucial. Damos poca importancia al aire que respiramos.