Adiós a las armas

Deportistas e hijos ilustres

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Coincidieron en la primera década del nuevo siglo varias singladuras que elevaron el caché de la Isla en el ámbito deportivo por primera vez en la historia. Desde el ascenso del Menorca Bàsquet a una de las ligas más potentes del mundo, la ACB, hasta la eclosión del que es, sin ningún género de duda, el mejor deportista insular de todos los tiempos, Sergio Llull. Será difícil que alguien se aproxime, ni siquiera, a lo que ha conseguido el base del Real Madrid considerando que ha sido referente en un deporte mayoritario y con amplio eco mediático. Ha coleccionado títulos de equipo, reconocimientos individuales, 152 de presencias con la selección y dos medallas olímpicas, entre muchos títulos.

A una cierta distancia  conviven en el olimpo menorquín figuras como Albert Torres, Sergi Enrich, Paco Vallejo, Bet Salom, a nivel de equipo, el Volei Ciutadella femenino, un clásico de la Superliga, y décadas atrás, el también regatista Fernando Rita o el legendario futbolista Nito Bagur.

Por delante de todos ellos, sin embargo, se ha situado el joven Joan Cardona, porque ha conseguido un metal olímpico. Solo Llull lo tiene entre los menorquines, y esa es una distinción que le convierte aquí ya en una celebridad.

Pese a que el Club Nàutic de Palma ha hecho suyo al regatista mahonés en la celebración, hasta los 15 años fueron las aguas menorquinas y los técnicos del Marítimo de Mahón quienes, como su padre, le enseñaron a retar al mar en una embarcación de vela ligera.

El martes este hombretón de solo 23 años, aunque lo hiciera en una disciplina deportiva que, además, no levanta pasiones, consiguió todo un hito para Menorca

Decía el historiador Josep Portella hace unos días, a propósito del trabajo sobre el atleta Teodoro Pons que participó en los Juegos de Amberes cuando el deporte era algo muy diferente al de la época moderna, que nunca se ha nombrado un hijo ilustre en la Isla que proceda de este mundo. Tiene razón, y posiblemente sea una injusticia porque en Menorca no faltan ilustres deportistas.