La actriz norteamericana y embajadora de buena voluntad Angelina Jolie (c) junto a un grupo de niños de la India durante un viaje. | Efe

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A Angelina Jolie se la conoce no sólo por su enorme y exitosa carrera cinematográfica, sino también por la cantidad de actos humanitarios que hace. Tres hijos adoptados, largos viajes a países subdesarrollados del mundo y ser embajadora de las Naciones Unidas, la han cambiado sin duda.

Ella misma lo afirma, no ha vuelto a ser la misma desde que hizo su primer viaje humanitario. «Mi primer viaje me cambió de por vida, estaba desolada por todo lo que vi y empecé a escribir un diario en el que me podía desahogar».

La embajadora de 'Goodwill' (Buena Voluntad) lo ha pasado bastante mal en sus viajes. Tenía que enfrentar situaciones muy duras, con personas que viven en situación extrema de pobreza, hambruna o guerra.

«Al principio fui un desastre. No paraba de llorar, era ridícula pero nunca me había enfrentado a personas cuyos familiares les habían asesinado, o habían quemado sus casas, o no tenían nada para comer, y aún así nunca lloraban y salían adelante. Me chocó mucho y comprendí que llorando no les ayudaba, tenía que ser práctica y superar mi debilidad».

Para procesar todas estas emociones la actriz decidió empezar un diario en el que escribe desde hace años para poder expresar sus emociones y vivencias en estas terribles circunstancias. «No quería ir a un terapeuta por lo que me puse escribir para sacar todas las cosas que tenía dentro. Me abrí a mi misma y descubrí todo lo que podía ofrecerle al mundo».

Angelina es sin duda un alma caritativa que no se ha olvidado de los más necesitados y que ha sido capaz de enfrentar situaciones límites y superar sus miedos.