El yogur es uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo | Freepik

TW
1

El yogur, ese alimento básico en muchas dietas por su versatilidad y beneficios para la salud, a menudo nos deja perplejos frente a la nevera: ¿es seguro comerlo después de su fecha de caducidad? La respuesta no es simple y requiere una mirada detallada a las recomendaciones de expertos en nutrición y seguridad alimentaria.

Antes de entrar en materia, es importante diferenciar entre 'fecha de caducidad' y 'fecha de consumo preferente'. La primera indica el momento hasta el cual se garantiza la seguridad del producto, mientras que la segunda se refiere a la calidad óptima del producto, pero no necesariamente implica un riesgo para la salud una vez superada. Según información recopilada de fuentes confiables, el yogur puede durar entre dos y tres semanas después de superar la fecha de consumo preferente si se conserva bien refrigerado y no se expone a cambios de temperatura. Esta información, proveniente de la Academia Española de Nutrición y Dietética,

A pesar de que el yogur es un producto fermentado y contiene bacterias beneficiosas, no es inmune a la contaminación. Incluso después de la pasteurización, puede haber contaminación posterior durante el procesamiento o empaque. Los microorganismos dañinos en yogures caducados pueden no ser detectables por el olor, la vista o el gusto, pero pueden causar enfermedades transmitidas por alimentos. Por ello, el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de Estados Unidos recomienda consumir el yogur dentro de 1 o 2 semanas después de la compra

El almacenamiento adecuado es clave para la seguridad del yogur. Debe mantenerse refrigerado a una temperatura de 2-4 grados Celsius y no debe exponerse al aire para evitar el deterioro. Si un yogur presenta un olor desagradable, cambios en su apariencia o textura, o un sabor anormal, se recomienda no consumirlo, incluso si aún se encuentra dentro de su fecha de caducidad.

La fecha de caducidad

La fecha de caducidad en los yogures ha generado desde siempre debate. Algunos la ven como una norma estricta, mientras que otros la consideran más una sugerencia. Se basan en estudios científicos para garantizar la seguridad alimentaria, pero el alto contenido ácido y las bacterias probióticas en el yogur pueden permitir su consumo seguro después de la fecha de caducidad, siempre que no haya señales de deterioro.

Aunque un yogur caducado podría ser seguro para consumir bajo ciertas condiciones, la prudencia dicta seguir las recomendaciones de los expertos y respetar las fechas de caducidad para evitar riesgos de salud. En última instancia, la decisión de consumir un yogur caducado depende del consumidor, pero siempre es mejor errar en el lado de la precaución y priorizar la seguridad alimentaria.