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No fue la de este jueves una noche previa a una campaña electoral como se acostumbra, tradicional, clásica. Hubo mucho menos pegamento, contadas brochas. Es el síntoma a una campaña indeseada, que tiene que ser corta y que será austera, por convicción, por estrategia ante un votante que no entendería otra cosa y por falta de recursos. Serán ocho días previos a alcanzar el 10 de noviembre, día en el que los menorquines y el resto de españoles están citados a las urnas para tratar de elegir a un presidente del Gobierno, como hace medio año.

En este contexto inusual, hubo cierta distribución por bloques en la noche de ayer. Ciudadanos, PP y Vox se ciñeron algo más a la tradición, puesto que sus candidatos salieron a la calle para hacerse la fotografía de rigor con carteles en los puntos que consideraron o que tenían asignados. Pero apenas se vieron brochas. Coinciden en que la campaña dará para pocas alharacas. Desde el PP, por ejemplo, explican que los candidatos harán mucho trabajo sordo, callado, de calle con unas pocas mesas, boca a boca, reuniones con varios colectivos por distintos municipios, y atención a los medios. No hay visitas estrella previstas por el momento. Desde el partido naranja razonan que «el ciudadano no es el culpable de otra convocatoria electoral y el gasto debe ser el mínimo posible». Lo que se traduce en menos presencia publicitaria en la calle. Algún cartel de Ciudadanos se verá como el mostrado ayer. En Vox apelan al pacto suscrito por varios partidos para no pegar carteles ni lucir publicidad en la calle, por lo cual ayer se reunieron sus candidatos solo para mostrarlos en las inmediaciones del ‘Verge del Toro’. Dan por hecha «una campaña low cost».

‘Indoor’

Del PSOE hacia la izquierda cambiaron a un modelo indoor. Los socialistas y Més per Menorca coincidieron en realizar lo que denominaron pegadas «virtuales». Fueron actos en locales, propios o para la ocasión; reuniones con parlamentos y vídeos. Desde el PSOE aseguran que solo utilizarán los espacios públicos gratuitos para pegar carteles y tampoco es seguro que los aprovechen todos. Se verá. No habrá banderolas, solo alguna pancarta. Entre las visitas ilustres, la ministra Reyes Maroto mañana.

En Més per Menorca explican que no colgarán carteles, ni han pedido espacio para ello. Tampoco repartirán sobres. Solo redes sociales, y como material gráfico a disposición, recurrirán al de hace seis meses con una pegatina que indicará que se está reutilizando, «es una campaña que se han inventdo en Madrid». En cuanto a Unidas Podemos, ayer hubo un simple acto de presentación de las candidatas en la sede de Ciutadella, que dará paso a carteles solo en las sedes y distribución en mano del mismo material gráfico que en abril, «porque lo que diremos es lo mismo».

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