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Un total de 6.592 españoles se encontraban en paro en Alemania al cierre del mes de febrero, un 24% más que en las mismas fechas del año pasado, según un informe de la Oficina Federal de Empleo alemana, que destaca el incremento tanto de trabajadores como de desempleados procedentes de España registrado en el último trienio.

El informe apunta que al cierre de 2013 eran ya 59.241 los españoles trabajando legalmente en Alemania, lo que supone un incremento del 18% respecto del año anterior y un 56,5 por ciento en comparación con las mismas fechas de 2010. Del total de empleados, 52.214 están cotizando allí.

En este mismo periodo, el número de parados se ha incrementado un 49%, pasando de 4.422 en enero de 2010 a los 6.592 que señala la Oficina Federal de Empleo alemana.

En paralelo, a 1 de diciembre de 2013 hasta 10.469 españoles estaban recibiendo una ayuda estatal de «seguridad básica para solicitantes de empleo» (SGB II), un 23% más que en las mismas fechas de 2012, cuando eran 8.019 los beneficiarios, y un 57,9 por ciento más que en el año 2010.

Inmigrantes del sur de Europa

La cifra de trabajadores españoles ha sufrido un incremento exponencial en los últimos tres años, que la Oficina Federal relaciona directamente con el impacto de la crisis de la deuda sobre la economía nacional, y que también ha incrementado la emigración a Alemania de griegos, italianos y portugueses, que registran cifras notablemente más elevadas que las de España.

En total, al cierre del año pasado trabajaban unas 500.000 personas de estos cuatro países, constituyendo el 1,4 por ciento del mercado laboral alemán. En comparación con 2012, supone un incremento del 8% con 38.000 nuevos trabajadores procedentes sólo de estos cuatro países europeos.

A fecha de diciembre, figuraban 246.052 italianos trabajando legalmente en Alemania y 36.510 en situación de desempleo. Asimismo, se contaban 59.568 empleados y 6.950 parados portugueses, y un total de 134.770 trabajadores y 19.758 parados griegos en el país.

En cuanto a los rumanos y búlgaros, la Oficina Federal de Empleo destaca que en diciembre de 2013, 137.000 ciudadanos de estas nacionalidades estaban trabajando, un 24% más que en el mes anterior. De ellos, 115.000 están cotizando y 21.000 «subempleados».

Puede afectar a los españoles

Precisamente la migración de origen rumana y búlgara ha motivado que un panel de expertos ministeriales nombrados por el Ejecutivo de Angela Merkel haya preparado un informe que plantea obligar a volverse a su país a los ciudadanos europeos que no encuentren trabajo en Alemania al cabo de un plazo de tres a seis meses.

Bruselas ha declinado pronunciarse de momento, aunque ha reconocido que este tipo de medida es legal. En concreto, sería una aplicación de la directiva europea de libre circulación que dio origen al Espacio Común Europeo (Tratado Schengen) y que reconoce el derecho de todos los ciudadanos de la UE a moverse por el territorio pero no a permanecer en otro país indefinidamente.

La norma establece que para poder vivir en otro Estado miembro más de tres meses hay que cumplir alguna de estas condiciones: estar desempeñando una actividad económica remunerada, disponer de recursos suficientes y de un seguro de enfermedad para no «convertirse en una carga» para el «anfitrión», estar cursando estudios y disponer asimismo de recursos y cobertura médica o ser familiar de algún ciudadano de la UE que sí reúna alguno de los requisitos.

Dado que la directiva afecta a todos los ciudadanos europeos, esta medida, de aprobarse, podría tener incidencia sobre los españoles que se encuentren desempleados en Alemania y que al cabo de un tiempo no hayan encontrado forma de ganarse la vida. Según el último Censo de Españoles Residentes en el Exterior, 89.190 españoles de entre 15 y 65 años viven en el país.