Imagen de un café parisino, tras los ataques terroristas que en noviembre del año pasado azotaron la capital francesa. | Efe

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Los servicios secretos de la policía francesa detuvieron el pasado fin de semana a siete presuntos yihadistas en Estrasburgo y Marsella, en operaciones que permitieron abortar un atentado terrorista, indicó el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve.

Los sospechosos, de entre 29 y 37 años, son de nacionalidad francesa, marroquí y afgana, añadió Cazeneuve, quien precisó que 6 de ellos no estaban fichados por los servicios de inteligencia, mientras que las autoridades francesas habían sido alertadas por «un país socio» sobre el séptimo, un marroquí.

La investigación de la Dirección General de la Seguridad Interior (DGSI), que se inició hace más de ocho meses, condujo el pasado 14 de junio, en vísperas de la Eurocopa, a la detención de 5 sospechosos, dos de los cuales fueron encarcelados.

Cazeneuve detalló que la intervención de este fin de semana ha permitido abortar «una acción terrorista prevista desde hace tiempo contra nuestro territorio».

La investigación abierta hace unos días por la Fiscalía antiterrorista permitirá, a su juicio, conocer si los sospechosos planeaban un atentado coordinado contra varios lugares del país.

Los arrestos en Estrasburgo se produjeron a menos de una semana de que se abra el mercado de Navidad de la capital alsaciana, el más famoso de toda Francia, que ya fue objeto de una tentativa de ataque terrorista en 2000.

El diario Le Parisien detalló que los 4 hombres detenidos en esa Estrasburgo esperaban una entrega de armas y la cadena de televisión iTélé señaló que las fuerzas del orden requisaron varias armas.

Las fuerzas del orden actuaron en el barrio de la Meinau, donde en mayo de 2014 fue desmantelada otra célula yihadista que condujo a varias condenas, en particular una a 9 años de prisión para Karim Mohamed-Aggag, hermano de uno de quienes atentaron contra la sala de conciertos parisina Bataclan el 13 de noviembre de 2015.

Según el ministro, estas últimas detenciones elevan a 418 el número de arrestados vinculados con redes terroristas desde principios de año, de las cuales hubo 43 solo en lo que llevamos de noviembre.

«Jamás la amenaza terrorista ha sido tan elevada», avisó Cazeneuve, que destacó que la movilización del Ejecutivo, tanto en Francia como con otros países, es «total», e incluye el reforzamiento de los controles de las fronteras europeas o la lucha contra el tráfico de armas.

El Gobierno francés, empezando por su primer ministro, Manuel Valls, ha repetido en los últimos días el mensaje de que el nivel de amenaza justifica que el estado de emergencia (en vigor desde la misma noche de ese 13 de noviembre de 2015) quiera ser prolongado al menos hasta las elecciones presidenciales de la primavera de 2017.

Cazeneuve organiza hoy en París una reunión de ministros del Interior del Sahel y del África occidental en la que se aborda la amenaza terrorista.