Imagen de la torre incendiada.

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El incendio de una torre residencial de 27 plantas en Londres ha dejado al menos seis muertos y al menos cincuenta heridos, si bien la causa del fuego aún se desconoce, confirmó el responsable de los servicios de bomberos de la capital, Dany Cotton.

El fuego, de enormes dimensiones, que comenzó en la madrugada del miércoles sin que todavía se conozca su origen. La responsable de emergencias añadió que se trata de un «incidente sin precedentes», y que en sus 29 años como bombero «nunca había visto nada de esta magnitud».

«Podemos confirmar seis muertes en estos momentos, pero es probable que esta cifra vaya a elevarse durante lo que será una compleja operación de recuperación, que durará varios días», reveló el comandante Stuart Cundy, de la Met.

Cundy agregó que al margen de los fallecidos, otras muchas víctimas reciben atención médica, después de que las llamas arrasaran la Grenfell Tower, un bloque de 120 viviendas, muchas de ellas de protección social, en el que habitan unas 500 personas, entre ellas muchos niños.

En el inmueble siniestrado, en el que presumiblemente había centenares de personas en el momento en el que se desató el fuego, trabajan ahora unos 200 bomberos y 45 camiones autombombas.

El servicio de ambulancias había confirmado previamente que al menos 50 personas resultaron heridas y han tenido que ser trasladadas a cinco hospitales de la capital británica.

Por su parte, según indicó a medios locales el líder del distrito de Kensington y Chelsea, Nick Paget-Brown, en el momento en que comenzó el incendio, en el edificio habría «centenares de personas», si bien ese número aún no ha sido confirmado por las autoridades.

Al menos veinte ambulancias fueron enviadas a las inmediaciones del inmueble siniestrado, que ha sido acordonado, y que cuenta con 120 pisos en los que se estima habitan alrededor de 500 personas, muchas de ellas familias jóvenes.