Una vista muestra un edificio residencial dañado por un ataque militar ruso, mientras continúa el ataque de las tropas de Putin. | Reuters

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Al menos trece personas han muerto como consecuencia de un bombardeo en la región ucraniana de Dnipropetrovsk, según las autoridades locales, que han culpado de este ataque a las Fuerzas Armadas rusas. El incidente ha tenido lugar en el distrito de Nikopol, situado a orillas del río Dniéper y a escasos kilómetros de la central nuclear de Zaporiyia.

La zona, en el este de Ucrania, es uno de los principales escenarios de combate desde hace semanas. De hecho, el asesor presidencial Andriy Yermak, ha asegurado que los «russos cobardes» dispararon unos 80 proyectiles «ocultándose» en la central de Zaporiyia, la mayor instalación atómico de Europa, según la agencia de noticias UNIAN.

El gobernador de Dnipropetrovsk, Valentin Reznichenko, ha informado en su cuenta de Telegram de que once personas han resultado heridas por los disparos, cinco de las cuales permanecen ingresadas en un hospital en estado grave, por lo que no se descarta que el balance de víctimas pueda aumentar. También se han registrado daños en viviendas y edificios públicos, así como cortes en el suministro eléctrico, en las dos localidades afectadas por los bombardeos de la noche.