02/09/2022 Visita de una misión del OIEA a la central nuclear de Zaporiyia. | OIEA

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El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) confirmó este lunes la presencia de minas en el perímetro de la central nuclear de Zaporiyia, bajo ocupación rusa en el sur de Ucrania. Las minas las detectaron los expertos de la ONU durante una inspección el domingo y están situadas en una zona restringida entre las barreras perimetrales interna y externa del complejo y, en principio, lejos del alcance del personal de la planta.

«El OIEA ha tenido conocimiento de la colocación de minas fuera del perímetro de las instalaciones y también en lugares concretos del interior. Nuestro equipo ha planteado este hallazgo específico a la central y contestaron que se trata de una decisión militar, y en una zona controlada por militares», indicó el director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi, en un comunicado.

«Tener tales explosivos en el emplazamiento es incoherente con las normas de seguridad del OIEA y las orientaciones sobre seguridad nuclear y crea una presión psicológica adicional sobre el personal de la planta», criticó el diplomático argentino.

Con todo, la «evaluación inicial» del OIEA, relata Grossi, es que la detonación de estas minas «no debería afectar a los sistemas de seguridad nuclear del emplazamiento». El equipo del OIEA ha estado realizando inspecciones y recorridos regulares en la central sin observar hasta ahora ningún equipo militar pesado, señala el comunicado.

Los expertos de la ONU continúan a la espera de tener acceso a los tejados de los reactores, donde el Gobierno ucraniano asegura que detectó la presencia de objetos que podrían ser explosivos. El OIEA señala que el 22 de julio, su equipo presente en la planta escuchó varias detonaciones a cierta distancia de la planta.

Los expertos aseguran que durante el fin de semana la central nuclear perdió temporalmente la conexión con la línea principal de energía de 750 kilovoltios debido a un problema técnico, lo que subraya la fragilidad de la situación en medio del conflicto.

El OIEA ha venido pidiendo desde hace meses que la planta no sea utilizada para almacenar armas ni explosivos. Ucrania denunció a principios de julio que Rusia había colocado explosivos en la central.

Los seis reactores de la planta, la más grande de Europa, se encuentran en parada técnica pero se sigue necesitando electricidad y agua para refrigerarlos.