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El rey Mohamed VI de Marruecos charló con varios heridos y con personal sanitario durante su visita al Centro Hospitalario de Marrakech, donde también donó sangre para las víctimas del terremoto que azotó el pasado viernes las montañas del sur de esa ciudad marroquí. Según informó la televisión pública Al Oula, que emitió las imágenes de la visita real, el monarca iba acompañado por los ministros del Interior y de Sanidad, Abdeluafu Laftit y Khalid Ait Taleb, y visitó dos unidades del hospital, la de reanimación y la de recuperación, donde se informó del estado de los heridos.

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En las imágenes, se ve a Mohamed VI hablando con seis pacientes, hombres y mujeres, con un adolescente y con la madre de un niño herido, así como con varios profesionales sanitarios. Luego, aparece donando sangre y saliendo del hospital, en cuyo recibidor saludó a un grupo de marroquíes que lo vitoreaban. Según informó la televisión pública, en los diferentes centros sanitarios de la región de Marrakech están internados 2.171 heridos, de los cuales 484 se encuentran en estado grave. El último balance oficial de víctimas del terremoto contabiliza 2.901 muertos y 5.530 heridos. El monarca llegó al centro en coche sobre las 16.30 hora local (GMT+1) acompañado de una larga comitiva de vehículos oficiales y de seguridad, estuvo dentro del hospital durante unos 45 minutos y salió también en coche, en una visita cuya cobertura se restringió a medios públicos marroquíes.

Se trata de la segunda aparición de Mohamed VI después del sismo, tras la reunión de trabajo que presidió el pasado sábado con responsables civiles y militares en la que ordenó desplegar un programa de emergencia para atender a las víctimas y rehabilitar los edificios dañados, y decretó tres días de luto oficial. Tras el terremoto, que ocurrió en la noche del viernes y tenía una magnitud de 7 grados (el peor de la historia del país en un siglo), Mohamed VI también ordenó el despliegue urgente del Ejército con importantes medios humanos y logísticos aéreos y terrestres y también el establecimiento de un hospital militar. En 2004, Marruecos sufrió otro terremoto en la localidad rifeña de Alhucemas que causó centenares de muertos. Entonces, el monarca, que estaba en los primeros años de su reinado, se desplazó durante varios días a la zona para estar a la atención de los damnificados.