Captura de vídeo de IRNA que muestra el momento en el que la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanza los misiles balísticos en la operación del pasado sábado contra Israel. | Efe - IRNA

TW
1

Mientras algunas fuentes occidentales hacen hincapié en el escaso éxito de los más de cien misiles balísticos disparados en la madrugada del pasado domingo por el régimen islámico en Irán, fuentes militares de Israel han publicado una infografía que muestra desde dónde Teherán y sus filiales regionales lanzaron cientos de drones y cohetes contra territorio israelí en la noche en la que todo el mundo temió que se desencadenara un conflicto a una escala mucho mayor.

Los puntos de lanzamiento abarcan distintas provincias iraníes, y también territorios de Yemen controlados por los rebeldes hutíes, milicias apoyadas por Teherán en confrontación con los aliados de Arabia Saudí. Si bien en un primer momento se aseguró que Irán había informado de su ataque a Estados Unidos con la mediación de Turquía, desde Washington desmienten este extremo.

«Esa noción es ridícula», dijo en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca John Kirby. «¿Podrían imaginarse un mundo en el que Irán llame y diga: 'Oigan, vamos a intentar atacar Israel con 300 misiles de crucero y drones, solo queríamos que lo supieran. Ah, por cierto, aquí están nuestros objetivos'? Lo siento, eso no ocurrió», subrayó el estadounidense.

Por si fuera poco, en las últimas horas la diplomacia china ha realizado las primeras consideraciones acerca del ataque de Irán a Israel. Se trata de comentarios pertinentes de otro miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. En primer lugar, su titular de Exteriores, Wang Yi, habló por teléfono en la noche del lunes con su homólogo iraní, Hossein Amir-Abdoulahian, a quien expresó la confianza de su país en que Teherán sabrá «gestionar la situación» y evitar «un deterioro» de la crisis mientras «protege su soberanía».

Wang indicó que China «ha tomado nota» de que sus acciones son «limitadas y en ejercicio de su derecho a la autodefensa» al tiempo que reiteró su condena al ataque israelí a la delegación diplomática iraní en Damasco, calificándolo de «violación grave del derecho internacional» y «totalmente inaceptable». En los últimos años, Pekín ha estrechado sus lazos con Teherán con llamadas al multilateralismo para hacer frente a la «hegemonía» de Estados Unidos, país al que acusaron de fomentar «la inseguridad y la inestabilidad» en el mundo, algo en lo que coinciden con el líder ruso, Vladímir Putin.

A su vez la Fuerza Aérea de Jordania ha incrementado su sobrevuelo del cielo del reino árabe para defender el espacio aéreo jordano, según un portavoz militar, en un momento en el que aumentan las expectativas sobre una respuesta israelí al ataque iraní del sábado contra el Estado judío. «A la 1.00 de la madrugada del martes (11.00 del lunes GMT), la Fuerza Aérea Real de Jordania incrementó sus incursiones aéreas para evitar cualquier penetración aérea y defender el cielo de Jordania», dijo el portavoz en un comunicado del Ejército, reproducido por el canal de televisión oficial jordano Al Mamlaka.

Subrayó que «esta medida confirma la firme posición de Jordania de no permitir el uso de su espacio aéreo por ninguna de las partes y para ningún fin, dada la infracción que constituye para la soberanía jordana, y que puede amenazar la seguridad de la nación y de sus ciudadanos». La situación geográfica de Jordania hace que cualquier ataque directo entre Israel e Irán tiene que pasar necesariamente por el espacio aéreo jordano o de Siria.