editor. Mujeres sudanesas expresan su apoyo al presidente Omar Hassan al Bashir

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Jartum acusa a las organizaciones humanitarias occidentales de facilitar información y pruebas falsas al tribunal que le acusa de genocidio

Otr-Press Madrid
Las ONG que serán expulsadas de Sudán como represalia del Gobierno por la orden de arresto contra el presidente de este país, Omar Hassan al Bashir, emitida el miércoles por el Tribunal Penal Internacional (TPI), advirtieron ayer de que millones de personas se quedarán sin asistencia humanitaria, consistente en comida, agua, sanidad o refugio. Uno de los grupos afectados informó de que tienen 24 horas para salir de territorio sudanés.

La medida del Gobierno afecta a diez organizaciones humanitarias, entre ellas algunas tan importantes como la sección holandesa de Médicos Sin Fronteras, la estadounidense Care, la británica Oxfam, Acción Contra el Hambre o el Consejo Noruego para los Refugiados.

Fuentes sudanesas indicaron que el Gobierno planea expulsar a otras tres ONG. "Hemos oído que el Gobierno sudanés va a expulsar a tres grupos humanitarios más. Parece que estas instrucciones proceden de arriba. Tememos que puedan ser más", señalaron las citadas fuentes bajo condición de anonimato. Una de las ONG que mencionó fue la sección francesa de Médicos Sin Fronteras, que se uniría a la sección holandesa que ya ha recibido la orden de salir del país.

MSF se mostró "indignada" por la medida adoptada por Jartum, que amplía una anterior emitida el pasado lunes y en la que se ordenaba la retirada de todo el personal internacional de varios de sus proyectos. Según alertó, esta situación "deja a más de 200.000 de sus pacientes sin cuidado médico esencial".

Esta ONG explicó que fue convocada a una reunión con las autoridades de Sudán poco después del anuncio del TPI, en la que le comunicaron que debía suspender todas sus actividades y preparar a su personal para la inmediata salida del país, aunque no se le ofreció ninguna explicación al respecto.

La sección holandesa de MSF desarrolla actividades médicas en tres emplazamientos de Darfur, en las áreas de Kalma, Muhajariya y Feina. En Kalma, un campamento de refugiados donde viven unas 90.000 personas, se ha declarado recientemente un brote de meningitis.