Desayuno. En el vecino museo D’Orsay puede verse una exposición dedicada a Manet - REUTERS

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El gas y luego la electricidad iluminaron por primera vez las calles de París a partir del siglo XIX, dando origen al apelativo de "ciudad de la luz", una transformación que los pintores impresionistas retrataron de forma exhaustiva y que su Ayuntamiento rememora ahora con una muestra temática.

La exposición "París en tiempos de los impresionistas", que abre sus puertas hoy, recorre la capital durante los años del Segundo Imperio y la Tercera República, una época en que los pintores plasmaron su "fascinación por el progreso y la magia de la industria", explicó a Efe la comisaria de la muestra Caroline Mathieu.
Manet, Degas, Monet y Renoir son algunos de los grandes nombres de la pintura que firman la larga lista de invitados a la muestra, en la que no faltan artistas extranjeros, como el español Santiago Rusiñol, que aportaron su mirada sobre esa ciudad cambiante. Pueden contemplarse también cuadros de Paul Gauguin y de Vincent Van Gogh en el Hôtel de Ville, sede del consistorio, todos ellos procedentes del vecino Musée d'Orsay, gracias a las obras de rehabilitación en una sección de la pinacoteca.

Los comisarios optaron por tomar una temática transversal que incluye a los pintores que "redescubrieron" París a partir de 1850, conforme avanzaba la industrialización. En contraposición a la época anterior, la primera parte del siglo XIX, cuando "la ciudad fue totalmente dejada de lado por los artistas que sintieron, con mucha fuerza, la llamada de naturaleza", subrayó Mathieu.

Las grandes avenidas y calles con las zanjas abiertas por las obras urbanísticas del barón Haussmann, los cafés-concierto, los salones de baile, las carreras de caballos o la ópera son algunas de las distracciones de la burguesía que florecieron en aquella época y que inspiraron a los pintores.