zurich. Un operador observa la montaña rusa de las cotizaciones - Reuters

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Las bolsas europeas cayeron ayer más de un 5 por ciento, tras una jornada de fuertes vaivenes en la que se impusieron las órdenes de venta tras la apertura bajista de Wall Street y los rumores de una rebaja de la calificación de la deuda de Francia. Finlanmente el parqúe neoyorkino cerró cin una caída del 4,62 por ciento, arrastrado por el sector financiero.

Milán encabezó las pérdidas con un descenso del 6,65 por ciento, Madrid bajó un 5,49 por ciento, su mayor caída desde rescate griego en mayo de 2010. París cedió un 5,45 por ciento, Fráncfort cayó un 5,13 por ciento y Londres lo hizo un 3 por ciento.

Las bolsas europeas se habían recuperado en la sesión matinal con subidas moderadas alrededor del 1 por ciento, animadas por la decisión de la Reserva Federal estadounidense (Fed) de mantener los tipos de interés cerca del cero por ciento dos años más, pero cayeron de nuevo con fuerza por la tarde debido al temor generalizado a una nueva recesión económica.

El estado de ánimo mejoró en las bolsas asiáticas, como lo había hecho la jornada anterior en Wall Street, con la decisión de la Fed, y así, el Nikkei de Tokio subió un 1 por ciento tras dos días de fuertes pérdidas.

Por su parte, el índice general de la Bolsa de Shangai subió un 0,91 por ciento y el mercado bursátil de Hong Kong ganó el 2,34 por ciento

En Europa, la jornada bursátil fue nuevamente muy volátil y en el mercado "el efectivo es el rey" actualmente, según un operador.

Una hora antes del cierre de la negociación en los mercados de valores europeos, el Dow Jones de Industriales bajaba un 4 por ciento, lo que arrastró a los principales índices bursátiles del Viejo Continente.

El presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Ben Bernanke, ha dejado claro que va a imprimir dinero, anuncio que fue acogido con agrado en los mercados en un primer momento.

Después, en cambio, prevaleció el escenario de recesión y el temor a una doble recesión, según dijo a Efe una operadora del mercado de Fráncfort.

Además, en los mercados circularon rumores de que la agencia de medición de riesgo Fitch iba a bajar la calificación de la deuda de Francia, lo que arrastró en bolsa a los bancos en Europa un 6,7 por ciento y a las aseguradoras un 5,5 por ciento.

De poco sirvió el desmentido del Gobierno francés, que aseguró que las tres agencias de medición de riesgo han confirmado su calificación y consideran que no existe ningún riesgo de una degradación de Francia.

En el parqué se impuso el temor y la agresividad, siguiendo la consigna habitual de que "donde hay humo, hay también fuego".

También circularon en el mercado rumores de que el banco francés Société Générale atraviesa dificultades, lo que hizo que su valor en bolsa se desplomara un 20 por ciento, hasta el mínimo de los dos últimos dos años y medio, todo ello pese al desmentido.

El euro caía y se cambiaba a 1,4191 dólares, después de haber llegado a superar los 1,44 dólares por la mañana.

En los que va de año las bolsas europeas acumulan unas pérdidas medias superiores al 20 por ciento. El Euro-Stoxx 50, que agrupa a las mayores empresas de la zona del euro, ha caído en este periodo un 22,9 por ciento.

Fráncfort ha cedido un 18,8 por ciento, Londres un 15,1 por ciento, París un 21,1 por ciento, Madrid un 19,2 por ciento y Milán un 27,3 por ciento. La bolsa de Atenas (Athen-20) lidera los descensos en Europa con una caída del 35,5 por ciento.