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La economía española caerá un 0,7 por ciento el próximo año, mientras que la tasa de paro se situará por encima del 23 por ciento en 2012, un año en el que todas las partidas del Producto Interior Bruto (PIB) se tornarán "negativas", a excepción del sector exterior, incumpliendo así los objetivos de deuda y déficit previstos, según un informe del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB).

Así, la institución apunta que España cerrará 2011 con un crecimiento del PIB del 0,3 por ciento y una media anual de paro del 21,5 por ciento, ante el "estancamiento" de la economía en el cuarto trimestre con una evolución de la demanda interna "bastante mala". En concreto, el informe señala un recorte de la previsión de crecimiento para el consumo de los hogares, que experimentará una caída del 0,5 por ciento en los próximos doce meses, junto con un descenso del consumo público del 4,5 por ciento, vinculado al vencimiento de deuda española de más de 300.000 millones de euros en la primera mitad del año.

Respecto a la inversión, remarca que la formación bruta de capital fijo de bienes de equipo y otros productos caerá un 1,5 por ciento, mientras que la inversión en construcción agudizará su caída hasta el 8,5 por ciento y la formación bruta de capital fijo se contraerá en un 5,9 por ciento.

Por su parte, las exportaciones ralentizarán su crecimiento hasta un 4,1 por ciento en 2012, frente al 9 por ciento de 2011, pero las aportaciones al crecimiento continuarán siendo positivas para la demanda exterior, con un aumento del saldo exterior del 1,8 por ciento previsto para el año que viene.

Respecto al equipo económico del nuevo Gobierno, el jefe del departamento de investigación del IEB, Lorenzo Dávila, ha afirmado que el recién nombrado ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, es "uno de los mejores economistas de España" y que su elección es "acertada".

Para Dávila, las primeras medidas a poner en marcha por De Guindos deberían ser buscar financiación en el exterior, acabar la reestructuración del sistema financiero español y, por último, afrontar las reformas estructurales pertinentes. "Es muy importantes a muy corto plazo emitir señales al mercado de que se va a tomar una decisión en el sector financiero", ha remarcado.

En cuanto al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha insistido en que tiene un reto muy importante delante, el energético, y que a su parecer, Soria es un economista "de excepción".