Protestas. La Policía detiene a una joven manifestante en San Petesburgo - Reuters

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Miles de opositores a Vladimir Putin, vencedor de las elecciones presidenciales celebradas el domingo en Rusia, salieron ayer a las calles de las principales ciudades del país para denunciar las irregularidades que se habrían producido durante el proceso, en unas marchas que se han saldado con más de un centenar de detenidos.

Putin, actual primer ministro, obtuvo en los comicios el 63,6 por ciento de los votos, según el recuento ya concluido que ha hecho público la Comisión Electoral Central (CEC). Sin embargo, al igual que ocurriese con las parlamentarias de diciembre, estas elecciones también se han producido en un contexto de irregularidades que se han apresurado a denunciar observadores internacionales y la oposición rusa.

Las autoridades electorales y policiales han reconocido irregularidades, pero las han circunscrito a casos concretos y han subrayado que no han tenido impacto en el resultado definitivo. Los datos anunciados por el CEC confirman lo anunciado por los sondeos y evitan que Putin necesite una segunda vuelta para ratificar su vuelta al Kremlin.

Unas 20.000 personas, según la organización, -14.000 según la Policía- participaron en un acto de la plaza Pushkin de Moscú que había sido autorizado. "Rusia sin Putin", corearon los asistentes, que tratan de retomar el espíritu contestatario que surgió tras los comicios de diciembre y que derivó en las mayores manifestaciones desde el fin de la Unión Soviética.

Uno de los asistentes, Stanislav Zhenov, calificó de "farsa" las presidenciales. "Putin se ha nombrado presidente", denunció Zhenov, durante una concentración que congregóa destacados rostros de la oposición y del activismo político, entre ellos el empresario Mijail Projorov, que también aspiró a la Presidencia.

Las fuerzas de seguridad rusas habían previsto para ayerconcentraciones masivas y por este motivo realizaron un amplio despliegue en Moscú. El intento de algunos nacionalistas de salirse del perímetro de la plaza Pushkin para avanzar hacia el Kremlin fue frenado por agentes antidisturbios que detuvieron, en el marco de este operativo, a unas 20 personas.

La situación también se tensó una hora y media después de que concluyese la concentración de esta plaza, donde unas 3.000 personas decidieron quedarse mientras la Policía les advertía por los altavoces de que procediesen al desalojo.