SAENZ DE SANTAMARÍA. Compareció ayer ante los periodistas - La Moncloa

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El Gobierno ha avisado a CiU y ERC de que pierden el tiempo con la declaración de soberanía que quieren aprobar en el Parlament, un texto que ha soliviantado al PSC y a ICV-EUiA al no limitarse al "derecho a decidir" y manifestar la voluntad de que Cataluña "se constituya como nuevo Estado en la UE".

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, instó ayer a nacionalistas y republicanos a que expliquen "por qué gastan el tiempo y el dinero de los ciudadanos" en iniciativas que saben que no pueden prosperar ni ser objeto de negociación, ya que "el Gobierno lo que no puede es negociar sobre la Constitución, que es propiedad de todos españoles".

De este modo, el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha dejado claro que "hará cumplir la Constitución y las leyes" si CiU y ERC no respetan la legalidad, porque, esgrime, "no existe legitimidad sin respeto a la legalidad".

Así, la presidenta del PPC, Alícia Sánchez-Camacho, anunció ayer que su partido estudia con el Gobierno "mecanismos legales y políticos" contra el texto de nacionalistas y republicanos por considerarlo una "declaración de independencia" que es, subrayó, "ilegal y antidemocrática".
Este documento, cuyo contenido trascendió ayer, es para Sánchez-Camacho "la mayor provocación y el mayor desafío de la historia a la convivencia de todos los demócratas, al proyecto común de España y a la Constitución".

La inclusión del objetivo de que Cataluña sea "un nuevo Estado en el marco de la UE" ha soliviantado también a los partidos que apoyan, con distintos matices, la celebración de una consulta de autodeterminación en Cataluña, sobre todo al PSC y a ICV-EUiA.
Estas formaciones, que defienden el "derecho a decidir", consideran excluyente que el documento no se haya limitado a defender este principio sino que incluya también un objetivo final que no es compartido por todas las fuerzas que apoyan la consulta, el de la secesión de Cataluña.

Por ello, PSC e ICV-EUiA intentarán enmendar el texto o presentar una propuesta alternativa, pero si se mantiene la expresión "nuevo Estado en el marco de la UE" el documento contará con toda probabilidad con el 'no' de los socialistas, mientras que la postura final de los ecosocialistas está más abierta.

Desde el otro partido que apoya la consulta, la CUP, su líder David Fernández ve posible apoyar la declaración aunque lamenta que el texto lo hayan pactado sólo CiU y ERC, de manera que el resto de formaciones se han encontrado "la mesa puesta".
Por su parte, el líder de UDC, Josep Antoni Duran Lleida, aseguró ayer a Efe en Chile que CiU cometería un error si la declaración de soberanía sólo la apoyan finalmente la federación nacionalista y ERC, de manera que ha abogado por hacer modificaciones en el texto y atraer el aval del PSC e ICV-EUiA.

Junto al PPC, el otro partido catalán que se opone sin ambages a la declaración de soberanía es Ciutadans, por considerar que este texto es un atentado y un "desafío" al Estado de derecho.

Según lo previsto, la Junta de Portavoces del Parlament que se reúne el próximo martes aceptará que la declaración de soberanía se incorpore al orden del día del primer pleno de la legislatura, convocado para el 23 de enero.

CiU y ERC aseguran estar abiertos a modificaciones en el texto con el fin de recabar el mayor apoyo posible en la Cámara, pero no aceptarán cambios sustanciales. El mayor escollo es la referencia a la voluntad de "constituir Cataluña en un Estado en el marco de la UE".