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La auxiliar de enfermería Teresa Romero, contagiada por el virus del ébola, continúa estable dentro de la gravedad, aunque presenta indicios que podrían hacer albergar cierta esperanza, según ha informado este domingo el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón.

En una rueda de prensa convocada con urgencia en la Moncloa, Simón ha informado de la evolución de la auxiliar de enfermería, cuya carga viral «se va reduciendo y controlando», con lo que «hay altas esperanzas de que la enfermedad en Teresa se esté controlando», ha dicho.

Ha asegurado que se trata de un «signo de esperanza», pero ha advertido de que hay que tomarlo «con mucho cuidado», porque una enfermedad de estas características siempre es un «proceso crítico».

Según ha explicado, puede afectar a otros órganos que alteren la progresión de la enfermedad, por lo que se ha mostrado «cauto» sobre la evolución final de la paciente.

Teresa Romero, primer caso conocido de contagio de ébola fuera de África, permanece ingresada en la sexta planta del Hospital Carlos III de Madrid.

Además de la auxiliar de enfermería, hay otros quince ingresados en el centro sanitario que se encuentran en situación asintomática y observación por haber estado en contacto con la auxiliar contagiada o con el misionero Manuel García Viejo.

El Comité Especial de seguimiento de la enfermedad ha celebrado hoy su segunda reunión, tras constituirse el pasado viernes, y ha designado al director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias para informar a los medios de comunicación de la evolución de los pacientes.

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Durante su primera comparecencia ante los medios, que ha durado veinte minutos, Simón ha indicado que se están investigando las causas del contagio de Romero y que si bien existe la posibilidad de que se trate de «un accidente fortuito, las investigaciones se van a llevar hasta el final».

También ha recalcado que existe un control «muy elevado» sobre el estado de salud de los quince contactos de «alto riesgo» que tuvo la auxiliar de enfermería y que se encuentran ingresados bajo vigilancia en el Carlos III.

Simón ha subrayado que el Comité está trabajando con todos los escenarios posibles «por extraños y poco probables que puedan parecer», porque la epidemia se está comportando de forma novedosa en muchos aspectos.

En este sentido, ha dicho que se trata de la primera vez que el virus se contagia en zonas urbanas y capitales de países y que se han producido casos de los denominados «superdiseminadores» -personas que han estado en contacto con los enfermos en actos sociales-.

«Ha habido muchas primeras veces, por esta razón estamos previendo todos los posibles escenarios y posibles planes», ha explicado Simón, quien ha señalado que España, como toda la Unión Europea, está pendiente de la situación en Estados Unidos, donde el sanitario que atendió al primer paciente diagnosticado con ébola en el país ha dado positivo en una primera prueba.

El Comité Especial, según ha dicho, está en contacto permanente con la Organización Mundial de la Salud y con la agencia europea responsable del control de enfermedades.

Preguntado por el informe de los expertos europeos sobre el Hospital Carlos III, ha asegurado que consideraron de «gran calidad» las infraestructuras y los profesionales del centro, lo que «no significa que no se puedan mejorar», especialmente las esclusas donde se cambia el personal que utiliza los equipos especiales de protección frente al ébola y que deberían ser más amplias.

También ha querido dejar claro que las calzas que utilizó Teresa Romero cuando atendió al misionero Manuel García Viejo eran «dobles» e «impermeables» y que su procedimiento de aplicación fue «correcto».